Hito en la Junta de Castilla y León: lidera la producción de 870.600 toneladas de patata fresca, el 44,6% de todo España
Castilla y León es la principal comunidad productora de patata de España, con una superficie de 19.200 hectáreas
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Castilla y León vuelve a situarse en el centro del sector agrario español gracias al cultivo de la patata que si bien puede parecer un producto más dentro de la alimentación diaria, lo cierto es que detrás tiene toda una estructura que mueve millones y que tiene un peso importante en la economía de la comunidad.
Los datos ayudan a entenderlo. La región concentra una parte muy relevante de la producción nacional y, además, ha conseguido que buena parte de la actividad relacionada con este cultivo también se quede dentro de su territorio. Es decir, que no sólo solo se cultiva sino que también se trabaja y se comercializa desde allí. Esa idea se ha puesto sobre la mesa en una visita reciente de la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral a las instalaciones de Patatas Meléndez, donde se ha insistido en que el liderazgo de Castilla y León no se limita al campo, sino que abarca todo el recorrido del producto, desde que se siembra hasta que llega al consumidor.
Castilla y León lidera la producción de 870.600 toneladas de patata fresca
Si se mira con detalle, el peso de la comunidad es difícil de igualar. En Castilla y León se cultivan unas 19.200 hectáreas de patata, lo que supone aproximadamente el 38 % de la superficie total en España. Es un porcentaje alto, pero donde realmente se nota la diferencia es en la producción.
Cada año se recogen unas 870.600 toneladas de patata fresca. Dicho de forma sencilla, cerca del 44,6 % de toda la producción nacional sale de esta comunidad. En la práctica, esto significa que casi una de cada dos patatas que se consumen en España procede de aquí.
Este volumen no sólo tiene importancia a nivel estadístico. También sostiene una parte relevante del empleo en zonas rurales, donde el cultivo de patata sigue siendo una fuente de ingresos estable para muchas explotaciones. Además, arrastra otras actividades vinculadas, desde el transporte hasta la manipulación del producto.
Un sector que va más allá del campo
Uno de los puntos clave para entender este liderazgo es que Castilla y León ha ido desarrollando una estructura que no se queda solo en la producción. Con el paso del tiempo, el sector ha crecido en torno a la patata, incorporando fases que antes se realizaban fuera. Hoy en día, en la comunidad no sólo se cultiva, también se selecciona, se envasa y se distribuye. Esto permite que el valor añadido se quede en origen y no se pierda en otros territorios.
Un dato que lo refleja bien es que cuatro de las diez principales empresas embolsadoras de patata en España están ubicadas en Castilla y León. Esto no sólo refuerza su posición en el mercado, sino que también genera empleo y actividad económica en distintos niveles.
Cambios en el consumo y nuevos retos
El sector de la patata tampoco vive al margen de lo que está pasando fuera. Basta con darse una vuelta por cualquier supermercado para ver que ya no se vende igual que hace unos años. Han ido apareciendo formatos más pequeños, bolsas pensadas para una o dos personas o incluso opciones casi listas para cocinar.
Eso, aunque parezca un detalle, cambia bastante las reglas del juego. Ya no se trata sólo de producir mucho, sino de acertar con lo que el consumidor busca en cada momento. Luego está el clima, que cada campaña introduce su propia incertidumbre. Hay años más tranquilos y otros en los que todo se complica un poco más, y eso el agricultor lo nota directamente.
Y a todo esto hay que sumarle los costes, que no han dejado de subir. Desde la energía hasta el transporte, pasando por los insumos del campo, todo pesa más que hace unos años. Al final, el margen se estrecha y obliga a ajustar cada decisión. Por eso cada vez se habla más de modernizar el sector, aunque en muchos casos ya se está haciendo con más tecnología en el campo, mejores sistemas de control y cambios en la forma de trabajar para intentar que todo sea un poco más eficiente.
La patata sigue siendo un básico en la alimentación
A pesar de todos esos cambios, la patata no ha desaparecido de las cocinas, ni parece que vaya a hacerlo. En parte es porque encaja en casi cualquier receta. Y también ayuda que, a nivel nutricional, cumple bien. Aporta energía de forma sostenida y, además, suma fibra, vitaminas y minerales que siguen teniendo su peso dentro de una dieta equilibrada. Por eso, aunque cambien los hábitos o las modas, lo normal es que siga siendo un producto habitual en la cesta de la compra.
El ejemplo de Patatas Meléndez dentro del sector
Si se quiere poner un ejemplo claro de cómo ha evolucionado este sector, uno bastante representativo es el de Patatas Meléndez, en Medina del Campo que visitó la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, días atrás. No es una empresa nueva, lleva desde finales de los noventa, pero sí ha ido cambiando con el tiempo hasta convertirse en una de las referencias.
Su forma de trabajar es bastante directa: intentar controlar todo lo posible el recorrido del producto. Desde el campo hasta que la patata llega al lineal. Eso les da margen para ajustar mejor la calidad y, sobre todo, para no depender tanto de terceros en cada paso.
En cuanto a tamaño, tampoco pasa desapercibida. Mueve en torno a 180.000 toneladas al año y su facturación ronda los 140 millones de euros. Detrás hay unas 300 personas trabajando y unas instalaciones amplias, que superan los 50.000 metros cuadrados. Y en los últimos años han ido metiendo más tecnología en los procesos como automatización, sistemas de control o trazabilidad. Y también han reforzado bastante el contacto con los agricultores, algo que en este sector sigue siendo clave.
Lo que se ve en Castilla y León con la patata no responde a un momento puntual ni a una buena campaña concreta. Es más bien el resultado de muchos años de ajustes, cambios y decisiones que han ido consolidando un sector que sigue teniendo peso y que, por ahora, parece que seguirá ahí.