Los tipos de llanto y cómo reconocerlos
Uno de los aspectos que más preocupa a los primerizos y que más saca de sus casillas a todos los padres en general es el momento en el que el bebé se pone a llorar. Y es que este utiliza esa acción como método de comunicación, no obstante, hay muchos tipos de lloro y eso supone que, a veces, sea muy difícil identificar el motivo del mismo, lo que lleva a que los adultos se agobien.
No obstante, hay que tener en cuenta que para poder encontrar la causa de ese llanto inconsolable lo mejor es saber cuáles son los tipos diferentes que existen de lloros y percibir las señales que identifican a los mismos. En concreto, estos pueden ser los siguientes:
-
Por hambre o por sed. Una de las principales razones que lleva a los pequeños a llorar es que tienen apetito o que necesitan algo de líquido para estar perfectamente hidratados. En este caso, el llanto va haciéndose más intenso y puede ir cambiando el ritmo e incluso la intensidad, de grave a agudo. De la misma manera, también se puede identificar porque es probable que el pequeño se lleve las manos a la boca. Cuando esto pasa, lo que se debe hacer es comprobar cuándo fue la última toma. En este sentido, hay que recordar que se le puede dar de comer cada tres horas más o menos.
-
Por cansancio. También es muy habitual en los bebés que tengan un llanto profundo cuando están agotados y, especialmente, cuando después de mucho ajetreo les cuesta conciliar el sueño. En estos casos, suele ser un llanto menos intenso que el de hambre y más suave. Además se identifica porque el niño incluso puede intentar frotar los ojos. En ese caso, lo mejor es comprobar las horas de sueño que lleva el pequeño y si hace falta hay que optar por calmarlo meciéndole suavemente en los brazos.
-
Porque sufre cólicos. Los cólicos son un proceso habitual en los bebés que no tiene cura y que se pasa con el tiempo y por sí solo, no obstante, causa un contundente dolor. Para saber si esos son los causantes del llanto hay que tener claro que el mismo suele ser muy intenso, llegando incluso al grito. Ante esa situación, lo único que pueden hacer los padres es tranquilizar a su hijo, hablarle de manera dulce y masajearle suavemente la zona del vientre para que se calme.
-
Por falta de contacto. En ocasiones, la necesidad de un bebé de estar en contacto con sus padres es tal que hasta se pone a llorar para poder conseguirlo. Cuando lo hace por esta causa, se trata de un llanto rítmico y que se percibe que es, básicamente, por aburrimiento. Ante eso, lo que debe hacer el padre o la madre es tomarlo en brazos, darle mimos y calmarle. El contacto piel con piel con el adulto, que este le acaricie, que le dé besos y que le hable son herramientas muy útiles para que el lloro finalice por completo.
Lo último en Bebés
-
Parece un gesto sin importancia, pero los pediatras explican por qué un bebé que se despierta siempre a la misma hora puede estar intentando decirte algo
-
Los datos hacen saltar las alarmas: Solo el 40% de las madres españolas de 36 a 45 años tiene más de una hora al día para sí mismas
-
La psicología dice que los niños que duermen con una pierna fuera de las sábanas tienen estos rasgos de personalidad marcados
-
Los psicólogos coinciden: esto es lo que pasa en tu cerebro cuando tus hijos se van fuera en verano y cómo debes gestionarlo
-
El nombre de niño que ha sido calificado por la ciencia como el más bonito del mundo
Últimas noticias
-
La reflexión de Confucio sobre el paso del tiempo que hace pensar: «La vejez es algo bueno y placentero. Es cierto que te apartan suavemente del escenario, pero luego te dan un lugar tan cómodo en primera fila como espectador»
-
Laporta se inventa ‘otro Flick’ para salvar su baloncesto: Sekulic ya es entrenador del Barcelona
-
Salvador Dalí, pintor catalán y padre del surrealismo: «La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco»
-
La reflexión de Santa Catalina de Siena sobre el propósito de la vida: «Sé quien Dios quiso que fueras y prenderás fuego al mundo»
-
La reflexión de Albert Einstein sobre la gente solitaria: «La monotonía y la soledad de una vida tranquila estimulan la mente creativa»
-