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Miedo

Niños que tienen miedo a la oscuridad: Qué hacer y qué no

Los miedos forman parte del proceso normal de crecimiento infantil : a partir de los 2 años, edad en la que los niños empiezan a ser conscientes de sí mismos, pueden desarrollarse una serie de miedos. Los hay que se asustan ante la tormenta, los que no quieren quedarse solos en una habitación, los que temen a los monstruos y los que le temen a la oscuridad.
En estas situaciones, los pequeños comienzan a temblar, gritar, inquietarse y llorar, dejando muchas veces a las madres y padres desesperados que no saben cómo comportarse. Pero, ¿Qué deben hacer los padres ante el miedo a la oscuridad de los niños?

Niños que tienen miedo a la oscuridad

Antes que nada, hay que aclarar que este miedo, como muchos otros, es absolutamente normal en la infancia y suele pasar al empezar la primaria aunque puede haber fases y momentos en los que el niño expresa su malestar por algo a través de este miedo.

La angustia de la noche y de la oscuridad casi siempre tiene su origen en la pérdida de los referentes y en la angustia del abandono : por la noche, cuando el pequeño se va a la cama y en su habitación se siente solo, mamá y papá desaparecen en otra habitación y todo en el dormitorio adquiere connotaciones de miedo (los muñecos aparecen como monstruos, las ropas tendidas de las brujas…), así que nos resistimos a apagarles la luz. En otros casos el miedo a la oscuridad es la expresión de algo que ha pasado: puede estar ligado a un trauma que ha vivido el niño , a una experiencia, o a algo que ha visto.

Qué deben hacer los padres

En primer lugar, cuando mamá y papá se dan cuenta de que su hijo tiene miedo a la oscuridad, deben tratar de tranquilizarlo haciéndole comprender que ellos también alguna vez tuvieron el mismo miedo ; otra cosa importante es tratar de entender si el niño ha visto o vivido algo que fue traumático para él para poder reelaborar juntos lo que pasó.

Un consejo, que ayuda a muchos pequeños asustados por la oscuridad de la noche, es hacerlos dormir con una luz encendida y con un muñeco o peluche o mejor aún con la mascota en la planta de sus pies .

Si todo esto no es suficiente y el miedo a la oscuridad está ligado al miedo a que haya monstruos , entonces mamá y papá deben «transformarse» en exploradores y junto con el pequeño , buscar y «desinfectar» la habitación cada noche antes de poner al niño en la cama.

Y recordemos además que los miedos a menudo desaparecen a través de cuentos de hadas, dibujos e historias.

Qué no hacer

A veces los padres, de forma totalmente inconsciente, hacen y dicen cosas que pueden generar o empeorar los miedos de sus hijos.

Para evitar que esto suceda, no debes: