Gastronomía
Dulces

El nombre lleva a confusión: el manjar divino de Cuaresma que solo existe en un pueblo de Sevilla

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Durante la Cuaresma, muchos municipios sevillanos despliegan su gastronomía más característica, pero Lebrija guarda un secreto dulce que sorprende por su sabor y su historia: las borrachitas.

Aunque su nombre te lleva a pensar que lleva alcohol, este pequeño manjar no contiene ni una gota. Su singularidad ha hecho que generaciones enteras mantengan viva la tradición en esta localidad del Bajo Guadalquivir.

Borrachitas de Lebrija: historia y sabor del dulce típico de Cuaresma

Las borrachitas de Lebrija son pequeños dulces aromáticos, elaborados con restos de masa de pan, azúcar, aceite, canela y semillas de anís, conocidas como matalahúga.

Su origen está estrechamente vinculado a la economía doméstica. Antiguamente, las familias llevaban la masa sobrante a los hornos para aprovecharla, dando lugar a estos dulces de textura suave y ligeramente crujiente por fuera.

Con el tiempo, las panaderías locales comenzaron a producirlas de manera regular y su consumo se extendió más allá de la Cuaresma.

Según informa Cosas de comé, el misterio de su nombre sigue presente. Algunas fuentes aseguran que en sus versiones iniciales se añadía un toque de anís licoroso, justificando así la denominación «borrachitas».

Otra teoría apunta a la forma del dulce. Los extremos doblados recordaban a alguien tambaleándose, asociándose con la borrachera. Hoy, aunque se consumen durante todo el año, su tradición permanece especialmente ligada a Semana Santa, convirtiéndose en un emblema culinario de Lebrija.

Cada panadería tiene su propia receta. Algunas hornean las borrachitas más tiempo para lograr un crujiente uniforme, y otras ajustan la proporción de azúcar y anís para intensificar el aroma. Esta variedad es parte de su identidad y refleja la riqueza de la gastronomía lebrijana.

Dónde probar las mejores borrachitas en Lebrija

Si quieres degustar las auténticas borrachitas de Lebrija, los establecimientos locales son el mejor punto de partida. Muchas panaderías conservan la receta tradicional.

Además, algunas tiendas ofrecen el dulce empaquetado para quienes quieran llevarse un recuerdo gastronómico.

Qué ver en Lebrija

Lebrija es una ciudad con título oficial en la provincia de Sevilla, situada en el corazón del Bajo Guadalquivir, famosa por su patrimonio histórico y su rica cultura. Su historia se remonta a épocas prehistóricas, romanas y medievales, lo que se refleja en su urbanismo y monumentos.

Uno de los emblemas más visibles es la Giraldilla, una torre que recuerda a la Giralda de Sevilla y que corona la iglesia de Santa María de la Oliva. Este templo, declarado Bien de Interés Cultural, conserva el Patio de los Naranjos.

Pasear por el casco urbano permite descubrir la Cilla del Cabildo, hoy Casa de la Cultura, y los restos de la antigua ciudad romana de Nabrissa en la Casa de la Juventud. En lo alto del municipio se aprecian vestigios del antiguo castillo y la ermita de la patrona.

Lebrija. Foto: Ayuntamiento de Lebrija

Otro rincón pintoresco es el callejón de las Monjas, adornado con arcos y macetas junto al convento de la Purísima Concepción. En la Plaza de España destaca el monumento a Elio Antonio de Nebrija, nacido aquí y autor de la primera gramática española.

Lebrija es, además, tierra de alfareros, con una tradición ceramista reconocida que ha marcado su identidad económica y cultural durante siglos. A ello se suma su fuerte vínculo con el flamenco, cuna de artistas como El Lebrijano, figura clave en la renovación del cante jondo.