Cuidados del bebé

Ni hambre ni los dientes: Lucía mi Pediatra explica el motivo por el que el bebé se mete los puños en la boca

bebé puños boca
Blanca Espada

«Vamos a seguir derribando mitos». Con esta frase arranca uno de los vídeos publicados en TikTok por Lucía Galán, conocida como Lucía mi Pediatra, en el que aborda una de las creencias más repetidas cuando hay un bebé de pocos meses en casa y que tiene que ver con el hecho de que se meta los puños en la boca, ya que se suele creer que es porque le están saliendo los dientes.

Pero esta famosa pediatra desmonta radicalmente este mito desde sus redes. De hecho explica que en la mayoría de los casos, no tiene relación directa con la dentición. Tampoco implica necesariamente hambre, gases o cólicos. La explicación, según detalla, está vinculada al desarrollo neurológico y a la fase de descubrimiento corporal que atraviesan los bebés a partir de los cuatro meses. De este modo, si ves que tu bebé se está metiendo los puños en la boca, parece que es algo del todo normal y no se corresponda con ninguna de las creencias que hasta la fecha siempre se han mencionado.

El motivo por el que los bebés se meten los puños en la boca

Según explica Lucía Galán, alrededor de los cuatro meses el bebé comienza a tomar conciencia de sus manos. Hasta ese momento, muchos movimientos eran reflejos. A partir de esta etapa, empieza a mirarlas, moverlas con intención y, finalmente, llevárselas a la boca.

Ese gesto no es casual sino que forma parte de un proceso de exploración sensorial. La boca es una de las principales vías de conocimiento en los primeros meses de vida. A través de la succión y del contacto oral, el bebé obtiene información sobre su propio cuerpo y sobre el entorno. La succión, además, tiene un efecto calmante. Es un reflejo primario que les proporciona seguridad y bienestar, y es por eso que no sólo se chupan las manos, sino que aceptan el pecho, el biberón o el chupete como elementos que les ayudan a autorregularse.

En este contexto, meterse los puños en la boca es un comportamiento esperado y saludable. Indica que el sistema nervioso está madurando y que el bebé está desarrollando coordinación entre vista, tacto y movimiento.

¿Qué ocurre entonces con los dientes?

La confusión surge porque la dentición también puede generar conductas orales. Sin embargo, la pediatra recuerda que lo habitual es que el primer diente aparezca a partir de los seis meses. Galán explica: «Sí, hay bebés que tenemos con cuatro meses están dentando. Incluso hay bebés que nacen ya con dientes al nacimiento, que se llaman dientes con natales y esto también es una variante de la normalidad. Pero lo normal es que salgan a partir de los seis meses y se descubren los puños un poquito antes, a los cuatro meses.»

Por eso, cuando los bebés de cuatro meses se meten los puños en la boca de forma repetida, lo más probable es que esté atravesando esa fase de descubrimiento corporal y no que esté iniciando el proceso de salida dental.

Diferencias entre exploración y molestias reales

Cuando la dentición provoca molestias, suelen observarse otros signos. Encías inflamadas, aumento evidente de la salivación, irritabilidad persistente o necesidad constante de morder objetos más duros pueden acompañar la salida del diente. En cambio, si el bebé está tranquilo, atento a su entorno y simplemente se lleva las manos a la boca mientras permanece relajado, no existen indicios claros de dolor o incomodidad. La pediatra insiste en que es importante observar el conjunto del comportamiento. Un gesto aislado no debe interpretarse automáticamente como síntoma de un problema.

Tampoco es una señal inequívoca de hambre

Otra interpretación frecuente es asociar que los bebés se meten los puños en la boca porque de repente les coge el hambre. En recién nacidos muy pequeños, los movimientos de succión pueden formar parte del reflejo de búsqueda de alimento. Sin embargo, a medida que el bebé crece, este gesto adquiere otros significados. Además, a partir de los cuatro meses, la coordinación mejora y el bebé ya no se lleva las manos a la boca exclusivamente por necesidad de alimentarse. Si no hay llanto, nerviosismo o señales claras de demanda, no debe entenderse como una urgencia alimentaria.

Un hito del neurodesarrollo que no requiere intervención

La especialista subraya que descubrir las manos es un hito más dentro del neurodesarrollo. Más adelante, cuando adquiera mayor movilidad, ocurrirá algo similar con los pies. Los agarrará, intentará llevarlos a la boca y repetirá la conducta exploratoria. En ninguno de estos casos significa que esté atravesando un problema médico. Es, sencillamente, una etapa evolutiva. Por ello, recomienda no retirarles las manos si están tranquilos dado que la succión les relaja y les ayuda a regularse emocionalmente. Interrumpir de forma constante ese comportamiento, sin motivo clínico, no aporta beneficios.

En definitiva, el objetivo del vídeo de Galán es aportar claridad y reducir la preocupación innecesaria. Muchas familias interpretan cada gesto como una posible señal de alerta. Sin embargo, buena parte de estos comportamientos forman parte de la maduración normal. Comprender que el bebé está explorando su cuerpo y desarrollando habilidades motoras y sensoriales permite afrontar esta etapa con mayor tranquilidad.

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