Los vecinos de Mahón tendrán que lavar el coche a mano al ordenar el alcalde el cierre de los lavaderos por sequía
Tendrán que hacerlo con esponja y cubo al entrar en vigor el decreto antisequía
Tampoco podrán regar con manguera las terrazas utilizando el agua de la red

Los 30.000 vecinos de Mahón tendrán que lavar el coche a mano al ordenar el alcalde del PSOE, Héctor Pons, el cierre de los lavaderos. El primer edil ha ordenado a la Policía Local el cierre de los lavacoches que hay en la capital menorquina, ya que en el decreto de medidas aprobado figura la de evitar la limpieza de vehículos, y en caso de que sea imprescindible, hacerlo con elementos que permitan reducir el consumo, como por ejemplo, con esponja y cubo o con sistemas que permitan la reutilización.
No obstante, esta medida no afecta a los vehículos destinados al transporte de alimentos o animales, las ambulancias, los vehículos médicos y los de recogida de residuos cuando su limpieza sea necesaria para garantizar la seguridad o la salubridad. No obstante, en estos casos deberá utilizarse la mínima cantidad de agua posible.
Junto a ello, Pons está instalando reductores de caudal a los usuarios que superen los límites de consumo establecidos, entre otras medidas que figuran en el decreto de restricciones en el uso del agua aprobado por la comisión de seguimiento del Plan de Sequía.
Las reservas hídricas de Menorca se situaron en junio en un crítico 34%, ocho puntos por debajo del 42% registrado en mayo, lo que confirma su situación de prealerta por sequía que puede ir a más el próximo mes de agosto dadas las altas temperaturas de este mes de julio y el cero pluviométrico registrado.
La Policía Local está esta semana notificando a los negocios afectados la obligatoriedad del cierre y, entre otras medidas acordadas por la comisión, figuran además la prohibición de vaciar y llenar piscinas, limpiar terrazas con manguera y regar céspedes ornamentales con agua de la red.
Aunque pueda parecer una práctica poco habitual en plena sequía, el Ayuntamiento asegura tener constancia de que hay personas que vacían y rellenan sus piscinas durante el verano.
Al igual que utilizar agua de la red para limpiar terrazas con manguera, una imagen todavía frecuente, especialmente en viviendas y apartamentos, donde una limpieza de este tipo puede mantener el agua corriendo durante un periodo prolongado.
Para garantizar que estas medidas se cumplen, el Ayuntamiento utilizará los contadores inteligentes para detectar consumos que puedan estar relacionados con usos prohibidos, como el riego de jardines, el lavado de vehículos o el llenado de piscinas.
Cuando se compruebe un incumplimiento, la reducción de la presión y del caudal se aplicará de manera individual al abonado responsable, no a toda la red, sino a quienes no cumplan las medidas.