El alcalde socialista de Mahón da charlas a los menas para que tengan «sentimiento de pertenencia» al pueblo
Con el sistema de acogida desbordado, ofrece talleres para “sanar el duelo migratorio con educación emocional”
Las sesiones van dirigidas a jóvenes de entre 12 y 16 años que han llegado al municipio a lo largo del último año

El alcalde socialista de Mahón, Héctor Pons, ofrece talleres educativos a menas para que tengan “sentimiento de pertenencia” al pueblo, entre otros objetivos marcados en este cursillo para menores extranjeros llegados en patera que se está impartiendo en esta localidad menorquina el presente mes de julio.
Con el sistema de acogida de menas en Baleares completamente saturado, con en torno a 740 y un nivel de sobreocupación del 1.000 % en las plazas asistenciales, Menorca es de las islas donde menos pateras llegan a sus costas. No obstante, no dispone de plazas específicas para estos menas, lo que incrementa la presión sobre los recursos existentes de acogida en general.
De hecho, la isla cuenta con en torno a 60 menores tutelados, de los cuales 31 están en acogimiento residencial y 30 en acogimiento familiar, con un sistema que ya alcanza el 129% de su capacidad.
Pero lejos de exigir al Gobierno de Pedro Sánchez que ponga fin a la política de puertas abiertas en materia de inmigración, el alcalde socialista de Mahón, a través del Área de Bienestar Social y Familia del Ayuntamiento, ha puesto en marcha un taller dirigido a jóvenes de entre 12 y 16 años que han llegado al municipio a lo largo del último año, con el objetivo de facilitar la acogida de estas personas y contribuir a su cohesión social.
El programa cuenta con la participación de un total de 15 jóvenes y entre los principales objetivos que se marca el Ayuntamiento con esta iniciativa, figuran por ejemplo, crear un entorno seguro y de confianza para estos adolescentes donde puedan conocer a otros jóvenes en su misma situación.
También trabajar de forma compartida las cuestiones emocionales, los duelos y los retos sociales directamente relacionados con el proceso migratorio, además de facilitar su integración dinámica, el conocimiento del entorno y el sentimiento de pertenencia a la ciudad de Mahón, algo que no parece que sea sencillo de lograr en un curso de apenas cuatro semanas.
También el Ayuntamiento de esta localidad menorquina destaca la necesidad de compartir experiencias comunes para «sanar el posible duelo migratorio, mediante la educación emocional» y «trabajar sobre experiencias de racismo que se hayan podido sufrir y canalizar las reacciones y emociones que estas les hayan generado».