Piden 14 años de cárcel a un hombre por abusar de dos niños que pasaban la noche en su casa de Mallorca
La Fiscalía acusa al procesado de colarse en la cama de madrugada mientras las víctimas, de 11 y 12 años, dormían
Una noche de juegos y confidencias infantiles que acabó en un episodio traumático. La Audiencia Provincial de Palma juzga esta semana a un hombre acusado de abusar de dos menores, de 11 y 12 años, mientras dormían en su propia vivienda de la localidad mallorquina de Inca. La Fiscalía solicita para él un castigo severo que suma 14 años de prisión, además de varias décadas de alejamiento e inhabilitación para trabajar o estar en contacto con niños.
Los hechos que ahora llegan a la sala de vistas se remontan a la madrugada del 18 de julio de 2020. En el domicilio convivían el procesado junto a su madre y la pareja sentimental de esta, quien era abuelo de uno de los pequeños. Aprovechando los lazos familiares y la confianza del entorno, los dos amigos habían acudido al inmueble para pasar la noche juntos. Sin embargo, a primera hora de la mañana, la aparente tranquilidad de la vivienda se quebró por completo.
De acuerdo con el escrito de acusación, sobre las seis y media de la madrugada, el encausado entró en el dormitorio donde descansaban los menores y se metió en la cama, colocándose justo en medio de los dos. Guiado por un claro propósito de satisfacción sexual, introdujo la mano bajo la ropa del niño más pequeño para realizarle tocamientos íntimos.
El chico se despertó sobresaltado al escuchar que otra persona de la casa se asomaba momentáneamente por la puerta de la habitación. Asustado y confundido por lo que estaba ocurriendo, se levantó de inmediato y se refugió en el cuarto de baño.
Lejos de detenerse al verse descubierto, el acusado aprovechó esos minutos de soledad para abalanzarse sobre el otro menor, que seguía tendido en el mismo colchón. Según sostiene la acusación pública, le bajó el pantalón, le realizó tocamientos y llegó a consumar una agresión sexual de mayor gravedad al practicarle una felación. El ataque solo se interrumpió cuando el primer niño regresó del baño y alertó a su amigo, momento en el que la víctima se despertó y ambos lograron escapar rápidamente de la habitación para ponerse a salvo en el salón.
A raíz de la denuncia y tras abrirse la investigación judicial, las autoridades impusieron al sospechoso una orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 250 metros de los menores o intentar cualquier tipo de comunicación con ellos, medida cautelar que se ha mantenido en vigor hasta el señalamiento del juicio.
La Fiscalía considera al procesado autor directo de dos delitos de abuso sexual cometidos contra menores de 16 años, uno de ellos cualificado por haber existido acceso carnal. Por la agresión más grave reclama una pena de diez años de reclusión en un centro penitenciario, a la que añade otros cuatro años de cárcel por los abusos infligidos al segundo niño.
El ministerio público exige asimismo que, una vez cumpla las penas privativas de libertad, se le impongan medidas de libertad vigilada y órdenes de alejamiento de hasta veinte años de duración. También solicita una inhabilitación especial que le apartará durante tres décadas de cualquier profesión, oficio o voluntariado que implique el trato directo con menores, así como el pago de indemnizaciones económicas de quince mil y cinco mil euros destinadas a reparar el daño moral causado a cada uno de los afectados