OkBaleares
Baleares

El Kamikaze del dron de Palma: un extranjero que quería impresionar a su novia desde la cubierta de un catamarán

La presencia de autoridades, entre ellas la Reina Sofía y las infantas, hicieron saltar todas las alarmas

A raíz de las nuevas investigaciones, han trascendido más detalles sobre el perfil del responsable y las circunstancias en las que se produjo este peligroso vuelo ilegal de dron en Palma que se produjo ante la llegada de la Reina Sofía y las infantas a la Catedral de Mallorca. El Kamikace del dron de Palma era un extranjero que quería impresionar a su novia desde la cubierta de un catamarán.

El hombre interceptado es un varón de unos 40 años, que se encontraba a bordo de un catamarán en la Dársena de la Bahía de Palma, acompañado de su pareja. Según fuentes policiales, ambos estaban disfrutando de la jornada y presumiendo ante su novia de las vistas cuando decidieron volar un dron sin autorización.

Los agentes quedaron especialmente sorprendidos por la actitud del individuo durante el vuelo. En un momento dado, el hombre dejó el mando del dron sobre el asiento sin ningún tipo de supervisión para entrar en el interior de la embarcación a buscar bebidas y conversar con su pareja, dejando la aeronave completamente desatendida. Esta conducta, además de irresponsable, constituye una infracción grave de la normativa de drones en España.

El catamarán se encontraba a una distancia considerable de la zona sobrevolada, lo que provocó que el dron llegara a alejarse varios kilómetros, perdiendo el piloto completamente el contacto visual con el aparato, una práctica expresamente prohibida por la legislación aeronáutica vigente. A esto se suma que el dron alcanzó una altura considerable, generando un riesgo para el tráfico aéreo tripulado.

Ante esta situación, la Policía Nacional activó sus sistemas y, con el uso de inhibidores, logró neutralizar la aeronave. Al perder la señal, el dron regresó automáticamente a su punto de origen, lo que facilitó la localización exacta del responsable. En ese momento, y según relataron varios testigos, una patrulla se desplazó hasta el catamarán y procedió a identificar y sancionar al piloto del dron.

Este nuevo episodio refuerza la gravedad de unos hechos que ya habían generado una gran preocupación, especialmente por producirse durante un evento con presencia de autoridades, como la llegada de la Reina Sofía y las infantas a la Catedral de Mallorca. Las autoridades insisten en que el uso ilegal de drones en eventos multitudinarios no solo vulnera la ley, sino que puede poner en riesgo la seguridad de las personas, recordando que las multas por volar drones sin permiso pueden alcanzar hasta 225.000 euros.

Lo ocurrido en Palma vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de concienciación sobre el uso responsable de estas tecnologías. Lo que comenzó como una imprudencia aparentemente trivial terminó convirtiéndose en una situación de alto riesgo, evidenciando que el mal uso de drones puede suponer una amenaza real para la seguridad pública.