Una izquierda en caída libre y desnortada se echa hoy a las calles de Palma abrazada a la pancarta de la turismofobia
Tras crear más de 115.000 plazas turísticas nuevas las dos pasadas legislaturas, ahora denuncian que hay masificación
Las entidades convocantes no chistaron contra Armengol y se manifestaron contra Prohens a los 15 días de tomar posesión

Una izquierda en caída libre en todas las encuestas, desnortada y sin rumbo, se echa hoy domingo a las calles de Palma abrazada a la pancarta de la turismofobia, esperando los separatistas de Més, socialistas y Podemos poder sacar tajada electoral del voto antisistema de los activistas de los movimientos radicales contra la principal y única industria de las islas.
Con unos candidatos electorales aferrados al cargo y desacreditados tras la debacle de las elecciones de 2023, el separatista Lluís Apesteguia, el socialista Iago Nagueruela y la podemita Lucía Muñoz intentarán acaparar la tarde de este domingo la foto de la pancarta antiturística de Mallorca al límite.
Una convocatoria política organizada por colectivos afines al anterior Govern de izquierdas, y cuya intención electoralista está fuera de toda duda, si tenemos en cuenta que las entidades convocantes englobadas en Menys Turisme, Més Vida convocaron a finales de julio de 2023 la primera manifestación para protestar contra la masificación turística, justo dos semanas después de que la presidenta Marga Prohens tomara posesión del cargo, tras la derrota electoral del Govern de Francina Armengol.
Hasta entonces nadie había hablado en Baleares de masificación, ni menos aún convocado manifestación alguna contra este fenómeno, dado que la más que criticada gestión de PSOE, Més per Mallorca y Podemos durante los ocho años de las dos pasadas legislaturas, habría estado detrás de la misma. Ahora son estos partidos los que acusan al Govern del PP de Marga Prohens que cumple apenas tres años de gobierno, de haberla provocado.
Pero los datos están ahí.
En las dos pasadas legislaturas no solo se crearon 115.000 plazas turísticas nuevas, sino que el número de viviendas de alquiler vacacional se incrementó en cerca de 90.000, y se disparó y se expandió como nunca la oferta ilegal, especialmente en el segmento de los pisos turísticos.
Basta indicar, además, que solo en Mallorca, el Consell gobernado en coalición por esos mismos tres partidos hoy en la oposición, autorizó 2.900 chalets en el suelo rústico.
Pero con un cinismo a prueba de bomba, la secretaria de Estado socialista de Turismo, Rosario Sánchez, candidatura del PSOE al Govern balear, no sólo respaldaba esta semana la manifestación contra el sector que está obligada a defender, sino que afirmaba que la convocatoria servirá para «mostrar la expresión de descontento de los ciudadanos de Baleares por esta falta de gestión y falta de actuación en ciertos temas muy importantes que había prometido el Gobierno de Prohens».
Con la duda de si Sánchez hará o no acto de presencia en esta marcha por el centro de Palma en un alarde de desfachatez sublime, el que no faltará a la cita será el ex conseller de Turismo del Goven de Armengol y candidato a la alcaldía de Palma, Iago Negueruela, responsable de las decenas de miles de plazas turísticas habilitadas por el anterior Govern, no faltará a buen seguro a la cita.
De hecho, tras su cese y cambio de gobierno en Baleares en esos comicios de mayo de 2023, el Ejecutivo de Prohens ha tenido que poner en marcha toda una batería de medidas para poner coto al desaguisado que dejó el que fuera portavoz socialista del Govern en esta materia.
Entre otras medidas, figuran la prohibición de crear nuevas plazas turísticas en edificios plurifamiliares, el aumento de las sanciones hasta los 500.000 euros para las infracciones más graves, la corresponsabilidad de las plataformas digitales en la comercialización de alojamientos ilegales o los incentivos para destinar al alquiler residencial viviendas retiradas del mercado turístico.