El hogar del horror en Mallorca: abusos sexuales a su hija de dos años, palizas a mascotas y castigos sin comer
El progenitor convirtió la vivienda en un infierno para su pareja y sus hijos a base de agresiones, insultos y amenazas
La Fiscalía pide que sea condenado a nueve años de cárcel por un delito de maltrato familiar y otro de abuso sexual
Monstruo sexual en Mallorca: ocho años violando a su hija menor y pegándole con una caña de bambú
La Audiencia Provincial de las Islas Baleares juzga a partir de este miércoles a un padre acusado de someter a su hija de dos años y a su pareja a un implacable régimen de terror basado en abusos sexuales, agresiones y amenazas bajo el techo en el que convivían. El varón, de origen español, se enfrenta a nueve años de cárcel.
Los hechos ocurrieron entre 2013 y 2019, un período de tiempo en el que el acusado vivió junto a la que fue su pareja sentimental y la hija menor de ambos, además de otros tres niños fruto de otras uniones, en una casa ubicada en la ciudad de Palma. El individuo instaló un auténtico clima de miedo a base de violencia, intimidación y abusos.
En lo que respecta a su hija, que en el momento de los hechos tenía tan sólo dos años, el varón aprovechaba los momentos en los que se quedaba a solas con ella para llevarla a su cuarto, semidesnudarla y realizarle tocamientos de índole sexual, según el escrito de acusación.
Además, el acusado adoptaba un comportamiento muy violento e intimidatorio con todos los menores que había en el inmueble. A todos ellos les insultaba, amenazaba y agredía a bofetadas o pellizcos e incluso les daba golpes con barras cuando la progenitora se iba a trabajar.
Por si fuera poco, para instaurar un clima de terror y desasosiego, el hombre les rompía los juguetes a los menores, pegaba a los perros delante de ellos para asustarlos y les privaba de la comida que les había preparado su madre. La mujer tampoco se libraba de la actitud de la que era su pareja. En algunas ocasiones, el procesado también le pegaba e insultaba frente a los menores.
La Fiscalía considera que todos estos hechos constituyen un delito de abuso sexual y otro de maltrato familiar habitual, por lo que pide que sea condenado a un total de nueve años de cárcel y al pago de una indemnización de 12.000 euros por los daños morales causados a los niños.