La historia de Álex, el ex DJ que pinchaba con Carl Cox y ahora vive como un hippie en una cueva de Ibiza
Lleva unos 12 años viviendo frente al mar en una cueva de un acantilado de Punta Galera, al norte de la isla
Ha convertido el lugar en un punto de venta ambulante de zumos y mojitos en mulltitud de ocasiones
La historia de Álex es la historia de alguien que quiso dejar atrás para siempre su vida tal y como la conocía. Se olvidó de sus hobbies que le permitieron tocar la gloria y decidió emprender un atrevido estilo de vida. Originario de la República Checa, Álex fue durante mucho tiempo un reputado Dj que llegó a conseguir varios discos de oro y platino, pero desde hace más de una década, por decisión propia, vive en plena naturaleza como okupa en una cueva del norte de la isla de Ibiza.
Este productor de música electrónica decidió mudarse a Ibiza en la década de los 90, donde fue haciéndose un nombre dentro del mundo de la música. De hecho, llegó a codearse con numerosos artistas famosos como Carl Cox, Richie Hawthin o Paul Van Dyk. Pero siempre sintió que le faltaba algo, y optó por dar un giro radical en su vida.
Desde hace 12 años, Álex vive en una cueva situada en los acantilados de Punta Galera, Ibiza. A pesar de faltarle un ojo, allí vive en perfecta armonía consigo mismo y parece que no le falta de nada. Tiene el mar a escasos metros suya y está rodeado de sus gatos, que le hacen compañía en su día a día. «Aquí no dejas que el sistema te chupe», cuenta Álex.
Tal y como se puede ver en un vídeo de Instagram publicado por la cuenta Ibizasinfiltros, el ex Dj tiene la cueva decorada a su gusto, con todo tipo de enseres personales. «Tengo un poco de miedo, pero es precioso. ¡Que pasada, tío! ¡Es precioso!», manifiesta totalmente asombrada la persona que graba el vídeo.
Pero no todo es de color de rosa en esta historia. Tras ver las condiciones en las que vivía este hombre y la cantidad de residuos que había en la zona, el Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany decidió actuar en 2015 y le ofreció ayuda a través de los servicios sociales. Un año después se personó la Policía, pero el okupa no estaba allí.
Sin embargo, desde el año 2017 Álex vive en su cueva sin ninguno tipo de problemas. De hecho, tal es su comodidad allí que incluso ha convertido el lugar en un punto de venta ambulante de zumos y mojitos para todos los curiosos que se acercan a visitarle.
Su historia se ha popularizado en las redes sociales y son muchos los usuarios que opinan que su vida es un «ejemplo de tranquilidad y libertad» y un recordatorio de que «la verdadera riqueza no está en el éxito material, sino en vivir según tus propias reglas».
«Es un claro ejemplo de la vida y naturaleza fusionadas. El verdadero espíritu de la isla bonita. Sin ruidos, sin contaminación, sencillez y humildad», opina un usuario, mientras que otro apunta que Álex «es muy buena persona, simpático y siempre trata bien a todos».
Otros consideran que la «la costa es de todos, no para que se instalen a vivir y llenarla de basura». Algunos son más duros con Álex y creen que el ex Dj haya perdido todo el sentido al mundo real por las drogas.
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