El Govern defiende que la rebaja del requisito del catalán en Baleares no afectará a la atención al público
En los centros educativos no tendrán plaza en propiedad hasta que acrediten el conocimiento del catalán

La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, ha defendido que las rebajas del requisito de catalán -que se pactaron con Vox en 2025 y que anunció ayer este grupo- no afectarán a las plazas con atención directa al público.
«El catalán seguirá siendo un requisito con carácter general para acceder a la función pública», ha dicho en el pleno de este martes, agregando que las exenciones pactadas hacen referencia a plazas deficitarias sin atención al público.
Según ha remarcado, se rebajará o eliminará el requisito en las categorías que por su naturaleza no haya un uso de la competencia lingüística y no traten con la ciudadanía, así como en las plazas docentes deficitarias, donde se tendrá que acreditar «pasado un tiempo».
La consellera ha defendido estas medidas ante críticas de la socialista Amanda Fernández, quien ha acusado a la presidenta del Govern, Marga Prohens, de «ceder» ante Vox. «Cuando los profesionales no entiendan a alguien que hable en catalán, ¿qué será, libertad, opresión o derecho a la ignorancia?», ha dicho, añadiendo que hace tres años que no se pide el requisito en la sanidad y que los servicios están «peor que nunca».
Mientras, y también en virtud del acuerdo PP-Vox que rebaja exigencias de catalán, los docentes que cubran plazas de muy difícil cobertura en centros educativos de Baleares y se les exima del catalán no tendrán plaza en propiedad hasta que acrediten el conocimiento de la lengua propia del archipiélago.
Así lo ha explicado el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, un día después de que se anunciara el pacto entre el PP y Vox para introducir esta medida en el proyecto de ley de aceleración de proyectos estratégicos.
La exención del conocimiento del catalán se aplicará exclusivamente en aquellas plazas consideradas de muy difícil cobertura, es decir, aquellas en las que este año y el pasado no se presentó ningún candidato.
Actualmente, ha detallado, esta situación se da para impartir clases de Dibujo o Latín en Ibiza, de Informática en Formentera y Menorca o de Mantenimiento de Vehículos en las dos Pitiusas.
«Son plazas en las que no se presenta nadie en la oposición y la enmienda establece que en cada proceso de oposiciones el Consell de Govern, siguiendo criterios técnicos, determinará a qué plazas específicas se les eximirá el catalán», ha indicado.
Este personal quedará «en expectativa de destino», es decir, que no tendrá su plaza en un centro en concreto, sino que cada año, en cada proceso de interinaje, tendrán que hacer un proceso para elegir plaza en los centros en los que haya vacantes. «No tendrán su plaza en propiedad, en el centro que deseen, hasta que no acrediten el conocimiento del catalán», ha zanjado el conseller de Educación.