Estupor en la autopista del aeropuerto de Palma: sujeta una nevera de playa con sus manos yendo de paquete en moto
La mujer viajaba agarrando únicamente con su brazo derecho la nevera portátil
Sorpresa en una autopista de Mallorca: pone en riesgo su vida yendo de paquete en moto para priorizar su glamour
Mallorca ha vuelto a convertirse en el escenario de una temeraria imprudencia vial protagonizada por un vehículo de dos ruedas. En esta ocasión, la acompañante que viajaba como pasajera a bordo de una motocicleta fue grabada mientras circulaba sujetando una nevera de playa utilizando únicamente su brazo derecho.
Los hechos se registraron a plena luz del día en la autopista del aeropuerto de Palma. Los ocupantes del vehículo se desplazaban en dirección a la capital balear cuando fueron captados en una acción de extremo riesgo: la mujer que viajaba en la parte trasera transportaba una nevera portátil de color azul sin ningún tipo de medida de seguridad ni sujeción homologada.
Se trata de un comportamiento altamente peligroso que compromete de forma directa la seguridad vial. Esta acción conllevaba un riesgo evidente tanto para la integridad física de los propios ocupantes de la motocicleta como para la del resto de los usuarios que transitaban por la vía en ese momento.
A este respecto, la normativa vigente es sumamente clara: la carga transportada en cualquier vehículo siempre debe ir correctamente sujeta, no puede comprometer la estabilidad del mismo y jamás debe sobresalir de forma peligrosa. Asimismo, el Reglamento General de Circulación advierte que el pasajero de una moto pone en grave riesgo su estabilidad, la del conductor y la del propio vehículo si transporta un bulto grande y pesado entre las manos.
Lamentablemente, este no es un hecho aislado en las islas. Hace tan solo unas semanas, Palma ya registró un episodio similar cuando otro motorista fue sorprendido cometiendo una grave infracción al circular transportando un colchón hinchable de playa cuyas dimensiones superaban, de forma visible, a las de su propia motocicleta.
El surrealista incidente ocurrió en la concurrida Avenida Gabriel Roca, frente al Palacio de Congresos de la capital balear, cuando el conductor decidió trasladar el gigantesco colchón completamente inflado y listo para su uso.