Una ‘bludger’ sin control de Harry Potter termina con un alumno de 13 años de un instituto de Palma en el hospital
Como consecuencia del impacto, la víctima sufrió un corte de gravedad en uno de sus ojos, afectando tanto a la parte externa como interna

Lo que comenzó como una jornada recreativa en un instituto de Palma terminó convirtiéndose en un grave accidente escolar con consecuencias médicas aún inciertas. Un alumno de 13 años resultó herido de consideración el pasado 18 de marzo, en torno a las 13:00 horas, mientras participaba en una actividad lúdica en el IES Gabriel Vallseca, ubicado en el barrio de Son Gotleu.
Según fuentes próximas al caso a las que ha tenido acceso OKBALEARES, el menor participaba en un juego inspirado en el Quidditch, el popular deporte ficticio de la saga de Harry Potter. La actividad, aparentemente inofensiva, incluía el uso de una bola metálica con elementos cortantes que requería una manipulación controlada para evitar riesgos.
En el universo de Harry Potter, el Quidditch es un deporte que se practica volando sobre escobas y en el que intervienen varias pelotas. Entre ellas destacan las llamadas bludgers o bolas golpeadoras, diseñadas para volar de forma autónoma por el campo y golpear a los jugadores con fuerza. Precisamente por su carácter agresivo, existen jugadores especializados en desviarlas para evitar daños. Aunque en la realidad este deporte se adapta eliminando los elementos más peligrosos, en este caso concreto se utilizó un objeto metálico que imitaba la función de la bludger, lo que incrementaba notablemente el riesgo si no se manipulaba correctamente.
Testigos presenciales señalan que este tipo de objeto era habitualmente manejado por un profesor responsable, con el objetivo de garantizar la seguridad de los alumnos. Sin embargo, en el momento del suceso, la dirección del centro habría permitido que dicha función fuera asumida por un alumno menor de edad, sin la experiencia necesaria ni supervisión directa de un adulto. Durante la actividad, el estudiante encargado manipuló incorrectamente la bola, que impactó de forma violenta contra el rostro de otro compañero.
Como consecuencia del impacto, la víctima sufrió un corte de gravedad en uno de sus ojos, afectando tanto a la parte externa como interna. El menor fue atendido en primera instancia en el centro de salud de Son Gotleu, aunque debido a la gravedad de la lesión tuvo que ser derivado a un hospital de Palma, donde permanece ingresado. Las primeras valoraciones médicas apuntan a una afectación significativa de la visión. Aunque su evolución sigue bajo estudio, las fuentes consultadas indican que existe el riesgo de que no recupere el 100 % de su capacidad visual, a la espera de un diagnóstico definitivo.
Uno de los aspectos que más preocupa a las familias es que los hechos se produjeron en un contexto en el que no había supervisión directa de un adulto, un detalle que podría resultar clave en una eventual investigación sobre las responsabilidades derivadas del suceso. El joven afectado, de 13 años y de origen africano, es conocido en el ámbito deportivo local. Actualmente milita en el Atlético Rafal en categoría infantil, además de formar parte de la selección comarcal sub-14 de Palma. Su entorno deportivo y educativo ha mostrado una profunda preocupación por su estado de salud.
El instituto donde ocurrieron los hechos, situado frente a la pista deportiva de la Plaza Orson Welles, no ha emitido por el momento un comunicado oficial detallado. El suceso ha reabierto el debate sobre los protocolos de seguridad en actividades escolares, especialmente aquellas que, bajo apariencia lúdica, incorporan elementos potencialmente peligrosos.
Familias y comunidad educativa reclaman ahora una investigación exhaustiva que esclarezca lo ocurrido y determine si existió negligencia en la organización y supervisión de la actividad. Mientras tanto, el menor continúa hospitalizado y pendiente de evolución, en un caso que pone de relieve cómo un juego inspirado en la ficción puede derivar en consecuencias muy reales cuando fallan las medidas de seguridad.