Piden expulsar de España a un marroquí con antecedentes por destrozar la cara de un hombre a pedradas

Mohamed F. se enfrenta a tres años y nueve meses de prisión por agredir brutalmente a otro hombre con una piedra y una botella. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el agresor, al que ya le constaban antecedentes penales, utilizó un botellín y una piedra, objetos con los que le propinó, según la Fiscalía, «golpes reiterados en la cara, causándole fractura del arco cigomático derecho, heridas incisas en los labios y la pérdida de dos piezas dentarias». Por ello, piden una pena de tres años y nueve meses de cárcel, sustituible en su caso con la expulsión del territorio nacional durante cinco años.
La Sección Primera de la Audiencia de Sevilla prevé celebrar este lunes el juicio contra Mohamed F. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, los hechos se remontan a la madrugada del 13 de noviembre de 2016, cuando el acusado, Mohamed F., de entonces 24 años de edad y con antecedentes penales no computables en materia de reincidencia, estaba en las inmediaciones de una discoteca de la zona de Nuevo Torneo, en compañía de su pareja, «a quien abordó su ex mujer, iniciándose una pelea entre ambas mujeres», extremo sometido a otro procedimiento judicial por separado.
Ante ello, según el relato de la Fiscalía, intervino para separar a estas mujeres Abdelghani E.M., quien «conocía a ambas y se encontraba en compañía de su novia, consiguiendo que ambas cesasen en su mutua agresión».
Tras ello, según explica el escrito del Ministerio Público, Abdelghani E.M. se apartó unos metros para orinar entre unos coches, momento en el que Mohamed F. le habría abordado por detrás, agrediéndole supuestamente con un botellín y una piedra, objetos con los que le propinó, siempre presuntamente, «golpes reiterados en la cara, causándole fractura del arco cigomático derecho, heridas incisas en los labios y la pérdida de dos piezas dentarias».
Agresión
Dado el caso, la Fiscalía achaca a Mohamed F. un presunto delito de lesiones en la modalidad de las que causan deformidad, pues fruto de la agresión, la víctima sufrió una «deformación del reborde zigomático de la cara con hundimiento de la región» en cuestión.
Merced a ello, reclama para el acusado una pena de tres años y nueve meses de cárcel, sustituible en su caso con la expulsión del territorio nacional durante cinco años.