Andalucía

Más de 1.500 hosteleros sevillanos se manifiestan contra Sánchez: «No quiero ayudas, quiero trabajar»

La hostelería ha salido en la mañana de este jueves a las calles de Sevilla para mostrar su hastío con el Gobierno y su gestión de la pandemia. Más de 1.500 personas se han manifestado para reclamar a Sánchez ayudas al sector, cada vez más ahogado en una crisis que ha obligado al cierre de más de 10.000 bares en la capital y dejando sin trabajo a más de 30.000 personas.

La multitudinaria concentración, que sólo contó con Vox como formación política, ha partido a las 11:00 horas de la Plaza de la Campana y ha terminado una hora después en el Palacio de San Telmo, pasando por el Ayuntamiento y recorriendo la Avenida de la Constitución. Tras las caceroladas convocadas por el gremio martes y miércoles, la manifestación de este jueves ha culminado una semana repleta de protestas y reivindicaciones para el gremio.

El  20% de los negocios hosteleros de Sevilla han desaparecido durante esta crisis. «Yo ya no pido ayudas, yo sólo pido poder trabajar», cuenta un hostelero. En una de las decenas de pancartas, se lee: «50%  mesas, 50% horas, 100% impuestos». También se han visto globos y banderas negras como señal de luto por los miles de afectados por las restricciones horarias al sector.

Según datos del Gobierno, sólo el 3,3% de los contagios se producen en bares y restaurantes. «Me gustaría preguntarle a Sánchez ¿por qué? ¿En qué se basa? No tiene motivos científicos que respalden sus decisiones. Hasta la Policía nos dice que los bares son más seguros que las casas», explica el dueño de un bar sevillano.

En España han desaparecido ya 65.000 negocios hosteleros hasta el mes de octubre. Una ruina a la que no ven fin, y es que esperan restricciones del Gobierno al menos «hasta el mes de mayo». Un sector que antes de la pandemia contaba con 1,7 millones de trabajadores en 306.000 establecimientos que facturaban 123.000 millones anuales.

«Este Gobierno es una ruina»

Las pancartas rezaban lemas como: «La hostelería no es el problema, es parte de la solución», «este gobierno es una ruina, ¡dimisión!» o «una España sin bares es como una España sin ‘ñ’». En los carteles, frases con un destinatario claro: «Flaquean nuestros negocios mientras sus bolsillos engordan».

La manifestación, convocada por la Federación de Empresarios de Hostelería de Andalucía (Horeca), ha tenido réplica con protestas en todas las capitales andaluzas: 2.000 asistentes en Granada, 1.000 en Málaga, 1.000 en Jaén, 400 en Huelva y 300 en Almería. Un total de casi 5.000 personas que han salido a la calle para hacer ruido y mostrar su descontento.

Entre ellos, un miembro de la asociación Sentido Común, que lamentaba: «La hostelería está totalmente destruída y se la van a cargar del todo. No podemos pagar ni los impuestos, imagínate para pagar un sueldo». «Nos están ahogando, es prácticamente imposible salir adelante. Queremos que Sánchez nos escuche, queremos comer», señala una camarera. Otra hostelera, «con un ERTE de 700 euros desde marzo, una hipoteca y cuatro personas en casa», nos confiesa que no llega a fin de mes: «Lo que está haciendo Sánchez no es humano».

«Somos la cabeza de turco. Otros países como Francia o Alemania están ayudando a su gente. Se han olvidado de nosotros, estamos marginados», señala el propietario de un restaurante. «Estamos con el agua al cuello, queremos respirar», se queja otro hostelero. La frases más oída durante la protesta: «Queremos trabajar».

«Están jugando con un montón de familias. Sánchez estará muy tranquilo, pero sólo quiero abrir mi negocio, es la petición más esencial que puede hacer un trabajador», solicita un manifestante. El manifiesto final de los hosteleros, leído por el presidente de Horeca, pedía un «plan de apoyo con medidas reales que permita la supervivencia. Llevamos callados desde el primer día, pero cada vez tenemos más trampas. Queremos ayudar a la salud, pero también queremos que nos ayuden». El presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), Miguel Rus, reclamaba «un rescate. Trabajar una hora más puede salvar muchos empleos. Seguiremos luchando y protestando hasta que lleguen las ayudas».

Reclamaciones del sector

Los hosteleros, en un comunicado final, han solicitado medidas como la aplicación de ayudas directas, a fondo perdido, así como la aplicación de fondos europeos para la supervivencia de las empresas y los autónomos durante los periodos de estado de alarma.

Igualmente, piden la eliminación total del pago de los alquileres durante los periodos de cierre total de los establecimientos, y un pago proporcional al horario de apertura mientras se prolonguen las restricciones, que les obliga a cerrar a las 18 horas.

También solicitan derogar la cláusula de los ERTES con relación al mantenimiento del empleo en los seis meses siguientes a la reanudación de la actividad; impulsar acciones de reactivación de la demanda; bajar impuestos al consumo, IVA al 5%; no subir impuestos directos o indirectos; y poner en marcha bonos y ayudas directos a familias y empresas, aplicables al consumo directo en hostelería.