Elecciones andaluzas en la España rural: qué ocurre en los pueblos más pequeños de Andalucía
La alcaldesa de Juviles (Granada) afirma que "en las municipales se vota a las personas, no se mira el partido"
Las elecciones autonómicas, como las previstas en Andalucía para el 17 de mayo, también se reflejan en los municipios más pequeños, incluso en aquellos con menos de 200 habitantes. En estas localidades, el bipartidismo suele dominar los resultados y, por lo general, el voto coincide con el color político de las alcaldías, aunque existe consenso en que no es lo mismo votar en unas elecciones municipales que en unas regionales.
Esto se desprende, al menos, del análisis de los últimos cuatro procesos electorales autonómicos en diez de los municipios más pequeños de Andalucía: Benitagla (53 habitantes), Castro de Filabres (115), Alsodux (129), Alcudia de Monteagud (133), Beires (138) y Cóbdar, en Almería; Cumbres de Enmedio (Huelva), con 54 habitantes; Juviles (134) y Lobras (135), en Granada; y Salares (Málaga), con 175.
Aunque los resultados varían según el municipio, siempre con victorias del PSOE o del PP, y el voto suele mantenerse estable desde las autonómicas de 2012, muchos comparten un patrón común: localidades donde tradicionalmente ganaba el PSOE dieron la victoria al PP en 2022, año en el que Juanma Moreno logró la mayoría absoluta.
Un ejemplo es Cumbres de Enmedio (Huelva), donde el PSOE ha gobernado el ayuntamiento durante 43 años, 40 de ellos con Eulogio Páez como alcalde. Desde 2019, su hija María Reyes Páez ocupa el cargo.
Algo similar ocurrió en Salares (Málaga), con gobierno municipal socialista al menos desde 2011. Su alcalde, Pablo Crespillo, señala que el contexto actual de las autonómicas, con un Ejecutivo andaluz del PP desde 2019 tras más de cuatro décadas de gobiernos socialistas, ha cambiado por completo el escenario.
Sin oposición durante 20 años
El caso de Juviles (Granada) resulta especialmente llamativo. Su alcaldesa, Lourdes Molina (PP), lleva 23 años en el cargo y, salvo en su primer mandato, cuando hubo un concejal socialista, ha gobernado sin oposición.
«Mi oposición son los vecinos y bastante tengo con eso», comenta. Llegó al pueblo hace 24 años por circunstancias personales, cuando su marido abrió allí una farmacia «y al final me liaron».
Pese al largo mandato del PP en el consistorio, en las elecciones autonómicas el PSOE había sido tradicionalmente el partido más votado, algo que cambió en los últimos comicios. Según Molina, esto se debe a que «en las municipales se vota a las personas, no se mira el partido».
El peso del contexto local
Muchos de los municipios más pequeños de Andalucía se encuentran en Almería. El análisis de las autonómicas de 2012, 2015, 2018 y 2022 en seis de estas localidades muestra que el PP ha sido la fuerza más votada de forma continuada en Alcudia de Monteagud, Beires y Benitagla, además de imponerse en Cóbdar en las últimas convocatorias.
En estos casos, el dominio electoral coincide con alcaldías del PP consolidadas. Por el contrario, el PSOE ha mantenido su liderazgo en Castro de Filabres en todas las elecciones analizadas y en Alsodux desde 2015, municipios donde también gobierna.
Cercanía y participación
En pueblos con apenas un centenar de votantes, como Castro de Filabres, el comportamiento electoral varía según el tipo de elecciones. «Se vuelcan más en las elecciones municipales, son las elecciones con más participación generalmente», explica su alcaldesa, Noemí Cruz (PSOE).
Mientras que en autonómicas o generales la participación ronda el 70%, en las locales influye la convivencia diaria. «Las municipales se diferencian de las otras en que no se vota tanto por ideales políticos, sino que, como somos un pueblo tan pequeño, nos conocemos tanto, que se vota a las personas», añade.
Esta cercanía genera situaciones poco habituales y existen casos en los que los vecinos votan distinto según el tipo de elecciones.
Otro factor clave es la dispersión geográfica de la población. Muchos residentes viven fuera y deben desplazarse para votar, mientras que otros pasan fines de semana en el pueblo, pero no están empadronados.
La alcaldesa lo resume con una imagen habitual durante eventos locales: «Echo la mirada alrededor y digo: de los que están aquí no vota nadie y los que votan no están en el pueblo hoy».
El cierre de las urnas
El reducido tamaño de estos municipios no siempre implica un recuento rápido. En Cumbres de Enmedio hubo una ocasión en la que votó todo el censo salvo una persona fallecida recientemente. «Llamamos al juzgado para ver si se podía cerrar ya la mesa electoral y hacer el recuento, pero no pudo ser porque el vecino, aunque fallecido, figuraba aún en el censo», recuerda la alcaldesa.