Dulces

Es un auténtico majar y es típico de Málaga en Andalucía: lo suelen hacer en Semana Santa

málaga Semana Santa
Blanca Espada

Ahora que estamos en plena Semana Santa, es normal que acabes comiendo dulces de sobras conocidos como las famosas torrijas, pero también hay otros que puede que no sean tan populares en España en general, como lo son en zonas concretas. Es el caso de los borrachuelos y que son quizás el dulce que más se come en Málaga durante estos días de Semana Santa. Deliciosos y con un aspecto que recuerda a los pestiños, se elaboran como estos a partir de ingredientes sencillos y también como no, con mucho cuidado.

Los borrachuelos que se comen en Málaga en Semana Santa, así como en otras zonas de Andalucía como por ejemplo en Córdoba, son en realidad, toda una tradición durante el invierno, también en Navidad. Sin embargo es ahora cuando más se comen y lo cierto es que su presencia en estas fechas no es casual, si tenemos en cuenta que dulce está ligado desde hace siglos a celebraciones religiosas, algo que explica por qué sigue teniendo tanta fuerza en la tradición andaluza, especialmente en Málaga.

Es un auténtico majar y es típico de Málaga en Andalucía

Los borrachuelos son un dulce tradicional andaluz, especialmente vinculado a Málaga, donde forman parte habitual de la repostería de Semana Santa. Su aspecto recuerda al de una pequeña empanadilla, ya que se elaboran con una masa frita que se rellena, generalmente de cabello de ángel, aunque con el tiempo han ido surgiendo otras variantes.

Se incluyen dentro de los llamados dulces de sartén, elaborados a base de harina, aceite y algún tipo de licor o vino. Ese detalle es el que explica su nombre. La presencia de aguardiente, anís o vino dulce en la masa es lo que da origen al término borrachuelo, más relacionado con el aroma que con el contenido en sí. Una vez fritos, el acabado puede variar. En Málaga es habitual encontrarlos rebozados en azúcar, aunque también es frecuente verlos bañados en miel, según la receta o la tradición de cada casa.

Un dulce con siglos de historia

Aunque hoy se asocian sobre todo a la Semana Santa o a la Navidad, los borrachuelos llevan mucho más tiempo formando parte de la cocina andaluza. No es una receta reciente ni mucho menos. De hecho, ya aparecen citados en el siglo XIX, en textos como Escenas andaluzas, donde se habla de ellos como un dulce conocido en la época.

Más allá de esa referencia, su origen apunta todavía más atrás. El uso de ingredientes como la canela o el ajonjolí deja ver claramente la influencia musulmana, muy presente en buena parte de la repostería andaluza. No es casualidad que exista un dulce muy parecido en otros países del entorno mediterráneo. Incluso si se mira más lejos, hay preparaciones similares en la antigua Roma, como la frictilia, también frita y vinculada a celebraciones. Al final, todo encaja en una idea bastante clara, y es que los borrachuelos no nacen de un momento concreto, sino que son el resultado de una tradición que se ha ido transformando con el tiempo hasta llegar a lo que conocemos hoy.

Cómo se comen los borrachuelos y sus variantes

La forma más habitual de encontrarlos sigue siendo la de siempre: fritos, rellenos de cabello de ángel y terminados con azúcar o miel. Esa es la versión que se mantiene en muchas casas y la que más se ve en Málaga. A partir de ahí, cada sitio tiene sus pequeñas diferencias. Hay quien prefiere rellenarlos de crema o de chocolate, sobre todo pensando en gustos más actuales, y también cambia el acabado según la costumbre. En algunos sitios se ven más con azúcar, en otros directamente bañados en miel. Lo que sí se mantiene es la base de la receta. No es un dulce complicado en cuanto a ingredientes, pero sí tiene su punto. La masa, el relleno, la fritura, todo influye, y por eso no siempre salen igual si no se tiene cierta práctica.

Receta casera de borrachuelos paso a paso

Hacer borrachuelos en casa no es complicado, pero sí requiere paciencia. Conozcamos ahora como es la receta:

Ingredientes:

  • 500 g de harina de trigo
  • 125 ml de aceite de oliva
  • 125 ml de vino dulce o anís
  • 1 cucharada de ajonjolí (sésamo)
  • 1 cucharadita de canela
  • Ralladura de limón
  • Cabello de ángel (para el relleno)
  • Azúcar o miel para el acabado
  • Aceite para freír

Elaboración:

  • Se calienta el aceite con el ajonjolí y la piel de limón para aromatizarlo.
  • Después se deja enfriar y se retira la piel.
  • En un bol grande se mezcla la harina con la canela, el aceite ya templado y el vino dulce o anís. Se amasa hasta conseguir una masa homogénea.
  • Se deja reposar la masa durante unos 30 minutos.
  • A continuación, se estira con un rodillo y se cortan porciones en forma de círculos o cuadrados.
  • Se coloca una pequeña cantidad de cabello de ángel en el centro y se cierran formando una especie de empanadilla, sellando bien los bordes.
  • Se fríen en abundante aceite caliente hasta que estén dorados.
  • Por último, se dejan escurrir y se pasan por azúcar o se bañan en miel, según el gusto.

Lo último en España

Últimas noticias