Infierno en el Mediterráneo: pateras de la muerte con mujeres y niños ponen rumbo a un viaje suicida a Baleares
La Fiscalía de Ibiza ha lanzado una ofensiva demoledora contra las mafias argelinas acusadas de organizar travesías clandestinas extremas

La presión migratoria sobre las costas de Ibiza y Formentera ha explotado en uno de los mayores escándalos judiciales del año. La Fiscalía de Ibiza ha lanzado una ofensiva demoledora contra las mafias argelinas acusadas de organizar travesías clandestinas extremas poniendo en peligro la vida de decenas de personas, incluidos menores de edad.
Los acusados Abdesahmen S. y Mohamed B. se enfrentan a duras penas de prisión tras, presuntamente, introducir ilegalmente a 18 inmigrantes en las costas de Formentera durante la madrugada del 7 de junio de 2025. La embarcación, una rígida de apenas seis metros equipada con un potente motor, partió desde Ain Benian, en Argelia, completamente abarrotada y sin medidas básicas de seguridad.
Según la Fiscalía, los ocupantes viajaban hacinados, sin chalecos salvavidas y expuestos a un riesgo mortal en plena travesía nocturna. Slimani habría ejercido de patrón de la patera mientras Mohamed guiaba el recorrido utilizando un GPS en su teléfono móvil.
La investigación destapa además el lucrativo negocio oculto tras estas rutas ilegales. Los organizadores habrían cobrado cantidades astronómicas a los pasajeros desesperados por alcanzar territorio español. Entre los ocupantes viajaban catorce hombres adultos y cuatro menores extranjeros no acompañados.
Pero el caso no es aislado. Otra investigación abierta en el Juzgado de Instrucción Nº2 de Ibiza señala a Yacine B. y Mohamed A. como presuntos responsables de una nueva travesía al límite. Ambos habrían pilotado un viejo pesquero de catorce metros que zarpó desde Bouharoun, en Argelia, transportando a veinticuatro personas en condiciones extremas.
A bordo viajaban hombres, mujeres y seis menores de edad en un barco que superaba ampliamente el aforo permitido y carecía de equipos de salvamento. Tras diecisiete horas navegando en condiciones críticas, el pesquero tuvo que ser rescatado por Salvamento Marítimo a pocas millas de Formentera. La Fiscalía considera que ambas operaciones pusieron en peligro real la vida de todos los ocupantes y reclama penas de hasta seis años de prisión para los acusados.
Las costas baleares se han convertido en uno de los nuevos objetivos de las redes de tráfico ilegal de personas que operan desde el norte de África, transformando el Mediterráneo en una ruta marcada por el miedo, el negocio clandestino y el riesgo permanente de tragedia humana. Se trata de viajes rumbo al suicidio.