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Turismo interior

Lo llaman uno de los pueblos con nieve más bonitos de España, y es la escapada rural perfecta en invierno

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

El invierno transforma por completo muchos municipios de alta montaña. En ese contexto, muchos se preguntan cuáles son los pueblos más bonitos de España para visitar con nieve. Y responder esto no es simple: todo depende del entorno y los servicios adaptados a la temporada. A su vez, si el manto blanco no inunda las calles, los tejados y caminos, entonces no vale la pena.

Dentro de esa categoría, algunos núcleos del Pirineo destacan por su cercanía a estaciones de esquí, pero también por conservar una vida propia más allá de las pistas. Ese es el caso del pueblo que estamos por descubrir a continuación, en donde se puede disfrutar del invierno desde una perspectiva más tranquila y ligada al territorio.

¿Cuál es uno de los pueblos más bonitos de España para visitar con nieve?

El protagonista de esta ocasión es Salardú y se sitúa en el corazón del Valle de Arán, en la provincia de Lérida, y es considerado por muchos como uno de los pueblos más bonitos de España para visitar con nieve.

Su ubicación, a más de 1.200 metros de altitud y en la confluencia de los ríos Garona y Unhòla, condiciona tanto su paisaje como su desarrollo histórico. Durante los meses de invierno, la nieve se integra de forma natural en su entramado urbano.

Por su parte, el casco antiguo mantiene una estructura compacta, con calles empedradas y pendientes pronunciadas. Las casas aranesas, reconocibles por sus muros de piedra, ventanales de madera y tejados de pizarra, conforman una imagen coherente que se mantiene intacta pese al paso del tiempo.

En tanto, la Plaza Mayor actúa como punto central del municipio y concentra buena parte de la vida local, incluso en los días más fríos.

Entre nieve y arquitectura aranesa: ¿Qué se puede visitar en Salardú?

Uno de los elementos que refuerzan la relevancia de Salardú es su patrimonio arquitectónico. La iglesia de Sant Andreu de Salardú, declarada Monumento Histórico-Artístico, domina el perfil del pueblo con su campanario octogonal del siglo XV. El templo combina elementos románicos y góticos, reflejo de distintas etapas constructivas.

En su interior se conserva el Cristo de Salardú, una talla románica del siglo XII que destaca por su estado de conservación. Además, el edificio alberga pinturas murales renacentistas en el presbiterio, recuperadas tras un proceso de restauración a finales del siglo XX. Estos elementos convierten la iglesia en uno de los principales focos culturales del Valle de Arán durante todo el año.

A poca distancia del centro se encuentra el Refugi Rosta, sede del PyrenMuseu. Este espacio reúne objetos, documentos y herramientas de los siglos XIX y XX, ofreciendo una visión detallada de la vida tradicional en los Pirineos catalanes.

También forma parte del patrimonio local la Mòla de Salardú, un molino harinero de 1613 que aprovecha la fuerza del agua y que puede visitarse en determinadas épocas.

Naturaleza y rutas de Salardú, uno de los pueblos más bonitos de España para visitar con nieve

El entorno natural es otro de los factores que sitúan a Salardú entre los pueblos invernales más bonitos. Desde el propio núcleo urbano parten rutas que permiten adentrarse en el Valle de Arán y conectar con espacios protegidos de gran valor paisajístico.

La cercanía al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici amplía las opciones para quienes buscan contacto directo con la montaña.

Entre los enclaves más conocidos destacan los lagos de Saboredo, el circo de Colomers o el lago de Mar, accesibles mediante senderos que, en invierno, se transforman en itinerarios para raquetas de nieve.

Otra ruta habitual es la que conecta el Pla de Beret con Montgarri, un recorrido que permite conocer el nacimiento del río Noguera Pallaresa y atravesar zonas abiertas cubiertas de nieve.

Durante la temporada fría, estas rutas no solo tienen un componente deportivo, sino también paisajístico. El contraste entre los bosques, los ríos parcialmente helados y las cumbres nevadas refuerza la identidad de Salardú.

Invierno activo y vida local junto a la estación de Baqueira Beret

La proximidad a la estación de esquí de Baqueira Beret, situada a apenas cuatro kilómetros, es clave para entender el papel de Salardú dentro de los pueblos más bonitos de España para visitar con nieve.

Esta cercanía permite practicar esquí alpino, snowboard o esquí de fondo sin necesidad de alojarse a pie de pistas. Al mismo tiempo, el pueblo mantiene una atmósfera más calmada que otros núcleos vinculados directamente a la estación.

Además del esquí, el invierno abre la puerta a otras actividades como las excursiones con raquetas, el mushing o las rutas en moto de nieve hacia enclaves como Montgarri o los Baños de Tredòs. Estas opciones amplían la oferta más allá del deporte convencional y consolidan el carácter polivalente del destino.

Por último, la vida local continúa marcada por tradiciones que se mantienen desde hace más de un siglo. Fiestas como la Santa Creu, celebrada el 3 de mayo, o la feria ganadera de octubre forman parte del calendario anual y reflejan la relación histórica del municipio con su entorno natural y económico.