Islas

La isla paradisíaca donde es verano todo el año y donde flotas como en el Mar Muerto: la conexión desde España es muy buena

isla paradisíaca
Isla de sal en Cabo Verde.
Blanca Espada

Cuando se piensa en viajar a una isla paradisíaca, siempre pensamos por ejemplo en las situadas en las Maldivas o en las Seychelles, pero lo cierto es que hay otros destinos que ofrecen también el poder disfrutar de lugares que parecen sacados de una película. Es el caso de la isla de Sal en Cabo Verde, en la costa occidental de África y hasta donde se puede llegar desde España.

Un destino de lo más interesante ahora en octubre, ya que mientras nosotros comenzamos a sacar los abrigos, isla de Sal mantiene temperaturas agradables con kilómetros de playas, pueblos que viven de la pesca y un paisaje bastante diferente al de otros destinos vacacionales. Y no sólo eso sino que además cuenta con un lugar muy curioso que hace honor a su nombre: unas antiguas salinas situadas dentro de un cráter volcánico en las que es posible flotar en el agua sin hacer prácticamente nada.

La isla paradisíaca donde es verano todo el año y donde flotas como en el Mar Muerto

A unos 560 kilómetros de la costa de Senegal se encuentra Sal, una de las islas de Cabo Verde que más turistas recibe cada año. Aunque está rodeada por el Atlántico y tiene playas de arena clara, su interior no se parece demasiado a la imagen que solemos tener de una isla tropical. Apenas hay vegetación y predominan las zonas áridas, las llanuras de arena y los terrenos de origen volcánico. Y uno de los lugares más visitados es Pedra de Lume que durante años fueron una salinas que tuvieron bastante importancia para la economía de la isla. Hoy siguen allí, aunque su principal atractivo ya no es la extracción de sal, sino la posibilidad de bañarse en sus aguas.

Lo curioso es dónde se encuentran. Las salinas de Pedra de Lume están dentro del cráter de un antiguo volcán y la concentración de sal es tan alta que permite flotar como en el Mar Muerto. De este modo, quienes entran en el agua apenas tienen que moverse para mantenerse en la superficie. Eso sí, conviene tener cuidado con los ojos, porque el contacto con el agua salada puede resultar bastante molesto. Sin embargo, hay más cosas que visitar. Por ejemplo en el noroeste de Sal está Buracona, una zona de rocas volcánicas donde el mar ha formado varias piscinas naturales.

Es uno de los lugares que suelen incluirse en las excursiones por la isla, especialmente por el llamado Ojo Azul. Se trata de una cavidad en la roca que, cuando recibe la luz del sol en el ángulo adecuado, muestra un azul intenso. No se ve así a cualquier hora. Lo mejor es acudir hacia el mediodía, aunque también depende del estado del mar y de que el cielo esté despejado.

Y otro de los sitios que más curiosidad despierta entre los visitantes es Shark Bay, que es una bahía en la que viven tiburones limón y es posible ver ejemplares jóvenes nadando en aguas poco profundas, a escasa distancia de la orilla. Las visitas suelen hacerse acompañadas por guías de la zona, que conocen los puntos donde se pueden observar sin interferir en su comportamiento. Y después está Santa María, probablemente la localidad más conocida de Sal. Aquí se encuentran muchos de los hoteles, restaurantes y establecimientos turísticos.

La playa que no te puedes perder y meteorología

En cuanto a playas que sí o sí visitar, Santa María es otro de sus grandes atractivos. Tiene una larga extensión de arena y es uno de los lugares elegidos para pasar el día junto al mar. Además, el viento que sopla en determinadas épocas ha hecho que Sal sea bastante popular entre quienes practican kitesurf y windsurf. Y en cuanto al tiempo, las temperaturas de Sal se mantienen cálidas prácticamente durante todo el año, con máximas diurnas que suelen moverse entre los 24 y los 30 grados. Eso no significa que todos los meses sean iguales. Entre agosto y octubre existe mayor posibilidad de lluvia, mientras que durante el invierno predominan los días secos y el viento suele hacerse notar más.

Cómo viajar a la isla de Sal desde España y cuánto cuesta alojarse

Para llegar a Sal hay que volar al Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral, situado cerca de Espargos, la capital de la isla. Recibe vuelos internacionales, aunque quienes salen desde España deben tener en cuenta que las rutas cambian dependiendo de la temporada. Generalmente los vuelos desde nuestro país salen desde Barcelona, con una conexión directa que dura cinco horas y veinte minutos. Otra opción es llegar pasando por Gran Canaria o viajar hasta Lisboa y luego desde allí a la isla.

En cuanto a dónde dormir, hay complejos hoteleros, apartamentos y alojamientos más pequeños, por lo que no es obligatorio reservar un gran resort para pasar unos días en la isla, aunque los que prefieran alojarse fuera de las zonas más turísticas pueden mirar también en Espargos o Palmeira. Eso sí, conviene comprobar las distancias y cómo desplazarse, especialmente si la intención es pasar buena parte del viaje en la playa.

¿Y cuánto cuesta alojarse? No hay una cantidad fija que sirva de referencia para todo el año. Los precios cambian bastante entre un apartamento sencillo, un hotel y un complejo con todo incluido. También influye la temporada y el momento en el que se hace la reserva. Lo más práctico es comparar varias opciones antes de decidirse. Hay además algunos requisitos que conviene conocer antes de salir de España. Los españoles pueden viajar a Cabo Verde por turismo sin solicitar visado para estancias de hasta 30 días, aunque es obligatorio llevar el pasaporte en vigor y cumplir las condiciones de entrada establecidas por el país. También es necesario realizar el registro previo a través de la plataforma EASE y abonar la tasa de seguridad aeroportuaria, cuyo importe ronda los 31 euros.

Por último, hay que tener en cuenta que la moneda del país es el escudo caboverdiano. Su cambio oficial está fijado en 110,265 escudos por euro, de modo que resulta relativamente sencillo calcular los gastos. Aunque en muchos establecimientos turísticos se puede pagar con tarjeta, llevar algo de efectivo puede venir bien para pequeñas compras, transportes o comidas en locales menos frecuentados por turistas.

Lo último en Viajes

Últimas noticias