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El colorido bandido que protagoniza uno de los carnavales más antiguos en este diminuto pueblo de Navarra

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

En el pequeño pueblo de Lantz, una localidad de Navarra de unos 150 habitantes (según los últimos datos del INE) se celebra cada año uno de los carnavales más singulares de España.

La figura central de la festividad es Miel Otxin, un bandido legendario que representa la transgresión y el desorden antes del inicio de la Cuaresma.

Durante tres días, las calles se convierten en un escenario teatral donde vecinos y visitantes participan de una representación ancestral cargada de música, colores y símbolos que evocan la historia y la identidad local.

Historia centenaria del carnaval de Lantz y sus tradiciones

El carnaval de Lantz hunde sus raíces en tradiciones populares que estuvieron a punto de desaparecer durante la dictadura franquista. Gracias a historiadores locales como José María Iribarren y Esteban Uranga, la celebración fue recuperada en la década de 1940, preservando una práctica cultural de gran valor histórico.

Esta festividad refleja la vida rural de la región y la manera en que la comunidad ha mantenido viva su identidad a través de los siglos.

Actualmente, la fiesta se celebra los tres días previos al Miércoles de Ceniza (del 15 al 17 de febrero) combinando danza tradicional, música, personajes míticos y la representación del arresto y ejecución simbólica de Miel Otxin.

Esta mezcla de teatralización y tradición convierte a Lantz en un referente cultural del norte de España.

Carnavales de Lantz.

Miel Otxin en el carnaval: el bandido gigante que recorre las calles de este pueblo navarro

La figura de Miel Otxin no es un disfraz común. Se trata de un maniquí de tres metros de altura relleno de paja y vestido con colores llamativos, que los «txatxos» portan durante las procesiones.

Representa a un bandido que, según la tradición, asaltaba viajeros en los montes de Navarra y aterrorizaba a los habitantes locales.

Su inseparable compañero es Zaldiko, criatura mitad hombre y mitad caballo, que intenta protegerlo sin éxito. El punto culminante del carnaval es su captura, juicio y quema simbólica, ritual que simboliza la victoria del orden comunitario sobre el desorden.

Personajes tradicionales que enriquecen el carnaval de Lantz en Navarra

Además de Miel Otxin, la fiesta incluye otros personajes que aportan dramatismo y color. Estos son algunos de los más destacados:

Los ritmos del zortziko, danza tradicional vasca, se interpretan alrededor de la hoguera donde finalmente se quema a Miel Otxin, cerrando el carnaval con un acto de purificación simbólica.

Por qué el carnaval de Lantz y Miel Otxin son patrimonio cultural de Navarra

El carnaval de Lantz, centrado en Miel Otxin, no es solo una celebración pintoresca, sino un ritual comunitario que fusiona historia, leyenda y memoria colectiva.

La dramatización de su captura y quema refuerza la identidad local y la conexión entre vecinos, consolidando esta festividad como uno de los carnavales más antiguos y singulares de Navarra, que atrae a visitantes y mantiene viva la tradición de la región.