El Bosque de los Suicidios, ¿leyenda o realidad?
Benidorm está bien pero los jubilados ahora prefieren ir a la ciudad del norte con termas naturales a 40ºC al lado de un manantial romano
Calles de piedra y paisajes con cascadas: el pueblo medieval español que parece sacado de un cuento
La desconocida construcción medieval del siglo XVI que servía para almacenar nieve en una de las regiones menos lluviosas de España
Como amante de Oriente, has echado el resto y te has ido de viaje a Japón, donde, como es costumbre, visitas el Monte Fuji –que para algo es el símbolo del país–. Pues bien, si te ha entrado la melancolía, sufres de depresión o el viaje te ha provocado cierta negatividad, evita el Bosque de los Suicidios que se extiende en una de las laderas de esta montaña sagrada. Su nombre autóctono es Aokigahara (mar de árboles)
¿Qué te ha entrado la curiosidad y quieres visitarlo ya que, además, hace poco se ha estrenado una película sobre este paraje? Allá tú, puede que salgas peor que entraste. Para llegar hasta este “tenebroso” lugar existe un sendero que no destaca demasiado (ya que no es muy turístico), pero que todo el mundo conoce por aquellos lares. Solo deberás preguntar a cualquier lugareño.
Si decides adentrarte en el bosque, encontrarás múltiples letreros que si no sabes japonés no entenderás, pero que vienen a decir más o menos que si estás pensando en suicidarte, busques ayuda en tu familia.
Curiosear en el Bosque de los Suicidios
Como la mayoría de los occidentales no entienden lo que pone, suelen seguir adelante tan frescos, hasta que empiezan a encontrarse objetos personales tirados, papeles, etc. «¿Estos japoneses no son limpios?». Más adelante hay cintas de policía y un cartel que está en japonés e inglés de “no entry”. Al visitante le pica la curiosidad y mantiene su camino. Craso error, porque más adelante igual se puede encontrar a alguien que ha decidido poner fin a su vida.
Más allá de esta remota posibilidad, dado que la vida no suele ser una película de miedo (o eso queremos creer), hay que comentar que al Bosque de los Suicidios se le conoce como tal porque muchos que quieren segar su vida eligen hacerlo allí. De hecho, en 2002 hubo 78 suicidios. Sólo en el Golden Gate de San Francisco se quita la vida más gente en el mundo.
Tal ha sido su repercusión a lo largo de la historia que en 1960 se publicó una novela de Seicho Matsumoto en la que dos amantes se suicidaban en este bosque. Y en 1993, Wataru Tsurumi publicó una guía donde lo recomendaba como el mejor lugar para suicidarse (qué organizados son estos japoneses). A fin de cuentas, en la mitología japonesa se hablaba de que el bosque estaba maldito y poblado por demonios. Si a eso se le añade que en época de hambrunas y epidemias, se abandonaban allí a niños y ancianos, el cóctel está servido.
Lo último en Viajes
-
Benidorm está bien pero los jubilados ahora prefieren ir a la ciudad del norte con termas naturales a 40ºC al lado de un manantial romano
-
La desconocida construcción medieval del siglo XVI que servía para almacenar nieve en una de las regiones menos lluviosas de España
-
Cambia la norma del equipaje de mano en Europa en 2027: un acuerdo que llega 13 años tarde y que los pasajeros agradecerán
-
El mejor balneario de Asturias para mayores de 65 años se construyó hace 250 años encima de una gruta natural
-
La mítica ruta senderista de 13 túneles horadados en plena roca que estuvo casi tres años cortada por desprendimientos: ya puede recorrerse completa
Últimas noticias
-
Por qué hay que botar a Sánchez, quedan 34 días: la ley del ‘sólo sí es sí’ que excarceló y rebajó condenas
-
Última hora de las huelgas, elecciones generales del 29-N y actualidad política hoy | Sánchez celebra a Lula y vaticina la «remontada global del progresismo» en España
-
Predicción del horóscopo para Capricornio hoy, lunes 26 de octubre de 2026
-
Subastan más de 90 coches de lujo decomisados: Lamborghini, Ferrari y Maserati de un empresario condenado por fraude
-
César Millán, adiestrador de perros mexicano (57 años): «Lo que sientes se convierte en tu energía, y eso es lo único que tu perro sabe de ti»