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Norton VPN Standard, análisis de una VPN pensada para viajar con seguridad

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

La wifi del hotel, la del aeropuerto, la de la cafetería donde se espera un tren. Quien viaja con frecuencia acaba conectándose a redes que no controla, y ahí una VPN tiene una utilidad concreta. Norton VPN Standard es la propuesta de la marca de antivirus para ese escenario. Cifra la conexión del móvil o el ordenador y la hace salir por un servidor situado en otro punto del mapa. La he instalado en el iPhone y la he usado también en el Mac, y esto es lo que he visto, con las salvedades que conviene tener claras antes de contratarla.

Así es el Norton VPN Standard

Norton VPN Standard es el plan de entrada de la gama VPN de Norton, un servicio de suscripción anual que se vende por separado de sus antivirus. La web española de la compañía lo presenta también como Norton VPN Estándar. Está disponible para Windows, Mac, iOS y Android, y cubre hasta cinco dispositivos, aunque según Norton no se puede activar en televisores inteligentes.

Por encima están Norton VPN Plus, que mantiene los cinco dispositivos y añade protección con IA contra estafas, phishing y malware, un administrador de contraseñas y apps para televisión, y Norton VPN Ultimate, que sube a diez dispositivos y suma control parental. Ninguno de estos planes incluye antivirus, que Norton reserva para sus paquetes Norton 360.

Captura: Nacho Grosso

Instalación y uso en iPhone y Mac

La pantalla principal del iPhone es sencilla. Un mapa ocupa algo más de la mitad, debajo aparece el aviso de que la VPN está activada, un botón amarillo de Pausa, otro para desconectar y una tarjeta con el país elegido y la IP virtual asignada. Al pulsar esa tarjeta se abre el selector de ubicación, con buscador, un apartado de recientes, otro de servidores avanzados y la lista de países.

La pantalla Preferencias de VPN reúne cuatro ajustes. La Conexión automática, que activa la VPN en las redes wifi de riesgo y la desactiva en las seguras, aparece desactivada en mi iPhone, así que quien viaje y quiera olvidarse del asunto tendrá que encenderla a mano. Es el ajuste que más sentido tiene para este tipo de uso. El Bloqueador de rastreadores publicitarios, que según la app ayuda a evitar que los anunciantes te rastreen y se dirijan a ti en internet, está activado.

La Configuración avanzada permite elegir el protocolo, con WireGuard y un interruptor de Cifrado poscuántico. La descripción solo dice que protege la conexión frente a futuros ataques de equipos de computación cuántica, de modo que conviene no dar por hecho que la conexión ya lo incluye mientras no se active.

Captura: Nacho Grosso

Ubicaciones y servidores virtuales

Norton da cifras distintas según la página. La ficha del producto habla de más de 100 servidores, mientras que la página de ubicaciones anuncia más de 140, y la tabla que publica la propia compañía suma en torno a esa segunda cifra. Incluye 25 ciudades de Estados Unidos, cinco del Reino Unido y, para quien viaja desde España o quiere volver virtualmente a casa, Madrid y Zaragoza.

Norton distingue entre servidores físicos, que están realmente en el país que indican, y virtuales, que aparentan estar en un sitio pero se alojan en otro. Según esa tabla, cerca de cuarenta ubicaciones son virtuales.

En protocolos, Norton ofrece Mimic, WireGuard, OpenVPN e IPsec, y la app elige el más adecuado o deja escoger a mano. Mimic es un desarrollo propio que, según la marca, hace que la conexión parezca tráfico normal para esquivar bloqueos de cortafuegos y que incorpora cifrado resistente a ordenadores cuánticos.

Captura: Nacho Grosso

VPN doble y Rotación de IP

El plan Standard incluye dos funciones que no siempre se ven en el escalón básico de una VPN. La VPN doble envía el tráfico por dos ubicaciones distintas, con pares fijos como Canadá vía Estados Unidos, Japón vía Taiwán o Alemania vía Reino Unido, y en el Mac aparecen ocho combinaciones. La app avisa de que puede ralentizar la conexión y la recomienda para tareas que exijan seguridad adicional. La web de Norton indica además que la conexión a través de varias ubicaciones sigue en beta.

Captura: Nacho Grosso

La Rotación de IP cambia con regularidad la dirección con la que se te ve en internet y está disponible en seis países, que son Estados Unidos, Australia, Alemania, Canadá, Japón y Reino Unido. Cuando la activé en el iPhone, la tarjeta pasó a mostrar IP virtual rotando y el mapa se centró en Alemania. Norton no concreta cada cuánto cambia la dirección.

Para el usuario medio son extras sin gran impacto. Un salto doble añade una capa para quien teme que un único servidor concentre demasiada información, y la rotación dificulta enlazar sesiones distintas. A cambio se paga en latencia, y ninguna de las dos convierte a nadie en anónimo. Lo razonable es reservarlas para momentos concretos, como consultar la banca desde una red ajena, y usar la ubicación más rápida el resto del tiempo.

Velocidad y streaming

Hice dos mediciones con Speedtest en el iPhone, una sin VPN y otra con la conexión saliendo por Reino Unido, y no he notado diferencias de velocidad apreciables. Sin VPN, el móvil marcó 753 Mbps de bajada y 497 de subida, con 11 milisegundos de latencia. Con la VPN conectada a Londres, los resultados fueron 673 y 361 Mbps, y la latencia subió a 51 milisegundos.

Las cifras sí delatan un coste, aunque pequeño. La bajada cayó alrededor de un 10 %, y la subida bastante más, algo más de una cuarta parte, algo habitual porque el cifrado y el viaje hasta el servidor siempre pesan. Los 40 milisegundos de más tienen sentido si se piensa que los datos van de España a Londres y vuelven. Con una línea que parte de más de 700 Mbps, el margen es tan amplio que ese recorte no se nota al navegar o ver vídeo. La propia aplicación de Speedtest mantuvo la nota máxima para streaming y videollamadas, y bajó un punto, de cinco a cuatro, la de navegación y juegos online.

Captura: Nacho Grosso

Son dos pruebas aisladas, con un único servidor y a una hora concreta, así que no sirven para fijar una media ni para extrapolar a otras ubicaciones. Un servidor más lejano añadirá más latencia, y con una conexión más modesta la merma se notará más que con la mía. Si la VPN doble ralentiza más, como avisa la propia app, es algo que no he medido.

Dentro de la Unión Europea, las plataformas de suscripción españolas suelen funcionar sin VPN gracias a la normativa de portabilidad, así que la utilidad aparece sobre todo fuera de la UE, donde conectar a Madrid o Zaragoza puede devolver el catálogo habitual, siempre que el servicio no detecte y bloquee la VPN.

Límites del plan Standard

El límite más visible es que no se puede activar en televisores inteligentes, algo que Norton reserva a los planes superiores, de modo que quien quiera la VPN en el televisor de casa tendrá que subir de plan. Cinco dispositivos bastan para el móvil, el portátil y la tablet de una persona o una pareja, aunque se agotan pronto en una familia. Norton limita el bloqueador de anuncios a los navegadores de escritorio, y en el iPhone lo que ofrece la app es un Bloqueador de rastreadores publicitarios, que por su descripción apunta al seguimiento de los anunciantes más que a los anuncios en sí.

Norton advierte además de que no todas las funciones están disponibles en todas las plataformas, así que si se echa en falta el conmutador de interrupción, que corta el tráfico cuando cae la VPN, conviene comprobar su soporte en el sistema que se vaya a usar.

El servicio tampoco incluye antivirus ni la protección contra estafas con IA, que empiezan en Plus. Una VPN cifra el tráfico entre el dispositivo y el servidor, pero no impide que alguien descargue un archivo malicioso ni que caiga en un correo de phishing.

Disponibilidad y precio

Norton VPN Standard se vende como suscripción anual para Windows, Mac, iOS y Android. El primer año sale por casi 20 euros, un 60 por ciento menos que el precio de lista, y al renovar la cuota pasa a casi 50 euros al año, con renovación automática salvo que se cancele. Norton ofrece devolución del dinero durante 60 días en los planes anuales y recuerda que los precios están sujetos a modificaciones. La diferencia entre el primer año y la renovación es el dato que más se pasa por alto al comprar.

Los planes con más dispositivos cuestan más. Plus, para hasta cinco, arranca en casi 30 euros el primer año y sube a casi 95 al renovar, y Ultimate, para diez, parte de casi 35 y llega a casi 105. Al renovar, Standard sale a casi 50 euros y Plus a casi 95 con el mismo número de dispositivos, así que la diferencia la justifican la protección con IA, el administrador de contraseñas, la copia en la nube y las apps de televisión. Quien no vaya a usar esos extras tiene en Standard la opción más barata.

Valoración del Norton VPN Standard

Norton VPN Standard es una VPN sencilla de usar, respaldada por una marca conocida y con un catálogo de funciones más amplio de lo que cabe esperar en un plan básico. Para quien viaja y se conecta a wifis de hoteles, aeropuertos y cafeterías, cumple lo esencial, que es cifrar el tráfico para que otros usuarios de la misma red no puedan leerlo. La política sin registros con revisiones externas juega a su favor, y la VPN doble y la Rotación de IP dan margen a quien quiere ir un paso más allá.

Sin embargo, no se puede usar en televisores inteligentes y una parte de las ubicaciones son virtuales. Mi recomendación es empezar por la prueba de siete días, comprobar en el propio móvil cómo se comporta con las wifis que uno usa y, si hace falta la VPN en el televisor o la protección contra estafas con IA, mirar Plus antes de comprometerse con Standard.