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Creative XF1, análisis de unos altavoces de escritorio con ecualizador paramétrico y Bluetooth 6.0

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Llevo un tiempo cambiando de sitio los altavoces de mi mesa de trabajo, buscando un equilibrio entre no ocupar demasiado espacio y no sacrificar calidad de sonido. Los últimos en pasar por mi escritorio han sido los Creative XF1, la nueva apuesta de la marca asiática para quienes pasan el día delante de un monitor y quieren algo mejor que el altavoz interno de la pantalla o unos cascos.

Así son los Creative XF1

Lo primero que se nota al sacarlos de la caja es que no son unos altavoces minúsculos. Cada unidad mide poco más de 19 centímetros de alto y pesa en torno a 1,3 kilos, así que transmiten una sensación de solidez que no siempre se encuentra en este segmento de precio. El acabado es en plástico mate, sin brillos ni cantos afilados.

Foto: Nacho Grosso

En la parte frontal asoman dos altavoces por unidad, un tweeter de cúpula de seda de tres cuartos de pulgada y un woofer de tres pulgadas que Creative dice haber optimizado mediante análisis de elementos finitos para reducir la distorsión, lo que se traduce en una respuesta de frecuencia que la marca cifra entre 55 Hz y 40 kHz, con certificación Hi-Res Audio tanto por cable como en inalámbrico.

El altavoz derecho concentra toda la electrónica y los controles, con un mando giratorio para el volumen, un botón físico de emparejamiento Bluetooth y un interruptor de ahorro de energía en la parte trasera. Ahí también están las entradas, USB-C para audio digital, minijack de 3,5 mm para fuentes analógicas, una salida dedicada para subwoofer externo y el conector que lleva la señal ya amplificada hasta el altavoz izquierdo.

Es un diseño biamplificado, es decir, cada altavoz tiene su propio canal de amplificación en lugar de repartir la señal desde una única etapa, algo que normalmente reserva para gama alta y que aquí se ofrece a un precio más contenido de lo habitual.

Un detalle que agradezco es que en la caja vienen unos soportes de corcho con una inclinación de 15 grados. Son una forma sencilla de orientar el sonido hacia la altura de mis oídos cuando el altavoz está sobre la mesa y yo sentado, y de paso aíslan algo la vibración del propio mueble.

Foto: Nacho Grosso

Los Creative XF1 también se han llevado el Gold Award de los VGP 2026 Summer, uno de los reconocimientos de referencia en el sector del audio en Japón. Eso ya de por sí es una declaración de intenciones.

Características del Creative XF1
Tipo Altavoces activos de escritorio 2.0, biamplificados
Potencia 72 W RMS totales (2 x 26 W para los woofers y 2 x 10 W para los tweeters)
Drivers Woofer de 3 pulgadas y tweeter de cúpula de seda de 0,75 pulgadas por unidad
Respuesta en frecuencia 55 Hz – 40 kHz, con certificación Hi-Res Audio e Hi-Res Audio Wireless
Conectividad inalámbrica Bluetooth 6.0 con codecs SBC, AAC y LDAC, alcance de hasta 10 metros
Conectividad por cable USB-C (audio digital hasta 24 bits/96 kHz), entrada auxiliar de 3,5 mm y salida para subwoofer externo
Aplicación de control Creative Nexus (Windows 10 o superior, iOS 17 o superior, Android 10 o superior)
Ecualizador Paramétrico de 10 bandas, con más de 100 perfiles predefinidos según el fabricante
Dimensiones por unidad 155 x 99,7 x 191 mm
Peso 1,29 kg el altavoz izquierdo y 1,36 kg el derecho
Accesorios incluidos Soportes de corcho desmontables con 15 grados de inclinación
Colores Negro y blanco
Garantía 3 años limitada para el hardware

Cómo suenan los Creative XF1 en el uso diario

Con el volumen a media potencia, que es donde más tiempo los he tenido, el Creative XF1 ofrece un sonido claro, con voces bien definidas y unos agudos que no cansan ni siquiera en ratos largos frente al ordenador. Es en los graves donde más se nota el trabajo de ingeniería que menciona Creative, porque un woofer de tres pulgadas suele quedarse corto en este tipo de altavoces y aquí, sin embargo, hay cuerpo suficiente para música electrónica o bandas sonoras sin necesidad de añadir un subwoofer aparte. Eso sí, si buscas graves que se sientan en el pecho, la salida dedicada para subwoofer externo está ahí para quien quiera dar ese paso.

Foto: Nacho Grosso

Donde el Creative XF1 marca la diferencia es en el volumen máximo disponible. Con los 72 W RMS repartidos entre los cuatro drivers, llenan sin esfuerzo una habitación de tamaño medio y todavía queda margen antes de que aparezca distorsión perceptible, algo que no siempre ocurre en altavoces de escritorio pensados solo para escucharse a un metro de distancia. Para el uso habitual frente al ordenador ese margen no hace falta, pero está bien saber que existe para cuando llega gente a casa y el plan cambia a poner música para todos.

La app Creative Nexus, la pieza que cambia la experiencia

Los Creative XF1 se pueden usar sin instalar nada, conectándolos por Bluetooth o por cable y girando la rueda de volumen. Pero donde de verdad se nota la diferencia frente a un altavoz genérico es en la aplicación Creative Nexus, disponible para Windows, iOS y Android. Desde ahí se accede a un ecualizador paramétrico de diez bandas, con control independiente de ganancia, frecuencia y factor Q en cada punto de la curva, más un ajuste de preamplificación general. Es una herramienta de nivel casi profesional metida dentro de una app pensada para el gran público, y se agradece que Creative no la haya simplificado hasta dejarla inútil.

Captura: Nacho Grosso

Para quien no quiera complicarse, la app también ofrece más de un centenar de perfiles predefinidos pensados para distintos géneros musicales, videojuegos o contenido de voz, y basta con elegir uno de la lista para notar el cambio. A mí me ha convencido especialmente el modo de escritorio, un ajuste que compensa la respuesta en graves cuando los altavoces están muy cerca del oyente, que es justo la situación habitual en una mesa de trabajo. También desde la misma app se gestiona el emparejamiento Bluetooth, se cambia entre dispositivos vinculados y se guarda cualquier configuración personalizada como preset propio.

Foto: Nacho Grosso

Conectividad y usos, de Bluetooth 6.0 a USB-C

El salto a Bluetooth 6.0 es un acierto. En el uso diario se traduce en un emparejamiento más rápido con el ordenador y el móvil, y en una conexión que no he notado que se corte al moverme por la habitación con el teléfono en el bolsillo. Con codec LDAC activado, la diferencia frente a un Bluetooth estándar se aprecia sobre todo con música en formatos sin pérdida, aunque conviene recordar que el resultado final depende también de que el dispositivo emisor sea compatible con LDAC, algo que no todos los móviles ofrecen de fábrica.

Foto: Nacho Grosso

Para quien prefiera evitar cualquier compresión, el USB-C es la vía recomendada, con audio digital de hasta 24 bits y 96 kHz directamente desde el ordenador, sin pasar por la tarjeta de sonido integrada. Es el modo que he usado la mayor parte del tiempo, porque además transmite la señal sin depender de la batería del portátil ni de interferencias inalámbricas. La entrada de 3,5 mm sigue ahí para consolas, reproductores antiguos o cualquier fuente que no tenga Bluetooth ni USB, y la salida para subwoofer completa un conjunto de conexiones que cubre prácticamente cualquier escenario de escritorio.

Precio y disponibilidad

Creative fija el precio del XF1 en 159,99 euros en su web, estando disponibles en colores negro y blanco. La ventaja del Creative XF1 no está tanto en un salto brutal de calidad de sonido frente a otros rivales con los que compiten, sino en el control que ofrece la app Creative Nexus, que permite ajustar la respuesta del altavoz a la sala y al gusto de cada usuario sin necesidad de comprar un ecualizador externo.

Este es mi veredicto

Después de convivir con los Creative XF1 en mi escritorio, me quedo con un producto que cumple de sobra lo que promete y que además acierta en los detalles que marcan la diferencia en el uso diario, desde los soportes de corcho inclinados hasta un ecualizador que de verdad sirve para algo. El sonido es claro, con graves más generosos de lo que su tamaño hace pensar y un volumen máximo que sobra para una mesa de trabajo. La conectividad, con Bluetooth 6.0, USB-C y entrada auxiliar, cubre cualquier situación que se me haya ocurrido probar.

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