Tecnología
inteligencia artificial

Amazon bloquea a Muse, la IA de Meta que quiere comprar por ti, y abre una batalla por el futuro de Internet

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Amazon ha bloqueado el acceso de Muse, el nuevo agente de inteligencia artificial de Meta, a su plataforma de comercio electrónico. La medida impide que el sistema navegue por Amazon.com y realice compras en nombre de los usuarios, una de las funciones que Meta está utilizando para diferenciar su agente de los chatbots tradicionales.

Amazon no quiere a Muse dentro de su tienda

Los usuarios de Muse comenzaron a encontrarse con el bloqueo el domingo 20 de septiembre. Al intentar utilizar el agente para comprar en Amazon, aparecía un mensaje indicando que el acceso continuado de un agente de IA no autorizado incumplía las condiciones de uso de la plataforma.

Amazon sostiene que Meta no le comunicó previamente que Muse accedería a su tienda y que nunca autorizó esta integración. La compañía también afirma que el agente no se identifica cuando navega por Amazon, algo que considera especialmente problemático cuando puede acceder a páginas de cuentas, historial de pedidos y otros datos asociados al usuario.

El gigante del comercio electrónico asegura además que Muse parece capturar y almacenar credenciales de clientes, una acusación que Meta rechaza. Meta sostiene que Muse no puede ver las contraseñas ni los métodos de pago de los usuarios y que las credenciales que se comparten con el agente permanecen almacenadas de forma segura.

Amazon ha defendido que las aplicaciones de terceros que compran en nombre de sus clientes deben operar de forma abierta y respetar la decisión del comercio sobre si quiere permitir ese tipo de acceso. La compañía pone como ejemplo las plataformas de entrega de comida o las agencias de viajes, que normalmente funcionan mediante acuerdos con los proveedores correspondientes.

Fuente: Unsplash

Muse no funciona como un chatbot convencional

Para entender por qué Amazon ha reaccionado así hay que fijarse en lo que Meta está construyendo con Muse. El servicio fue presentado el 8 de septiembre como un agente de IA personal, no simplemente como un sistema de conversación. Meta asegura que puede abrir un navegador, rellenar formularios, reservar viajes, enviar correos electrónicos y realizar compras, además de continuar trabajando aunque el usuario cierre la aplicación.

Muse funciona dentro de una máquina virtual propia denominada Muse Secure VM, con un navegador independiente. Un segundo agente llamado Sentinel supervisa las acciones que Muse intenta enviar a Internet y que determinadas operaciones sensibles requieren la aprobación del usuario.

El problema para Amazon aparece cuando el agente necesita entrar directamente en un servicio que no le ha dado permiso para hacerlo. Meta indica que Muse puede conectarse a los servicios que ofrecen una API pública utilizando las credenciales proporcionadas por el usuario. Cuando un servicio no dispone de una API, el agente puede utilizarlo mediante un navegador, de forma parecida a como lo haría una persona. Ese segundo escenario es precisamente el que está provocando buena parte del conflicto.

Fuente: Unsplash

Amazon ya ha tenido problemas con otros agentes de IA

Amazon lleva meses intentando limitar el acceso de agentes externos a su plataforma. La compañía mantiene una disputa con Perplexity por Comet, su navegador con capacidades de agente, y también ha tomado medidas frente a herramientas de compra desarrolladas por otras compañías tecnológicas.

El caso de Perplexity resulta especialmente relevante porque introduce una cuestión jurídica diferente. En agosto, un tribunal de apelaciones de Estados Unidos dejó sin efecto una medida cautelar anterior contra Perplexity y consideró, dentro del marco de la legislación federal contra el acceso informático no autorizado, que era el usuario y no necesariamente la empresa del agente quien accedía a los sistemas de Amazon. La resolución dejó abierta, sin embargo, la posibilidad de utilizar otros argumentos contractuales.

Meta está intentando que Muse compre cada vez en más tiendas

La decisión de Amazon contrasta con la estrategia que Meta está siguiendo con otros comercios. Durante Meta Connect 2026, la compañía anunció nuevos conectores para Muse con Walmart, Best Buy, Sephora, Wayfair, Gap y otras empresas. También añadió Shop Pay y PayPal como sistemas de pago, además de integraciones con Expedia, Instacart y servicios de productividad como Notion, GitHub y Box.

Shopify, de hecho, ha adoptado una posición diferente y permite que Muse acceda al catálogo de sus comercios dentro de la experiencia de Meta. En determinados mercados, los clientes pueden completar las compras mediante el pago directo de Meta y utilizar Shop Pay cuando está disponible.

El problema no es solo quién vende, sino quién controla la compra

Los agentes de IA introducen una modificación importante en el comercio electrónico. Hasta ahora, una persona podía entrar en Amazon, buscar un producto, comparar precios, leer las características y finalmente comprarlo. La tienda controlaba prácticamente toda esa experiencia y podía mostrar recomendaciones, publicidad y productos patrocinados durante el proceso.

Con un agente como Muse, esa relación puede cambiar. El usuario podría limitarse a pedirle que encuentre un producto con unas determinadas características y complete la compra. La IA se convierte entonces en el intermediario que decide qué páginas consulta, qué productos compara y qué opciones presenta al consumidor.

Esto tiene consecuencias tanto para las tiendas como para los usuarios. Para un comercio, perder el contacto directo con quien está comprando también puede significar perder parte de la información sobre el comportamiento de ese cliente y reducir la exposición a su publicidad y recomendaciones.

Amazon tiene además un interés económico evidente en mantener esa relación. La compañía ingresó más de 68.000 millones de dólares en publicidad durante 2025, un negocio estrechamente relacionado con la actividad de los usuarios dentro de su plataforma.

Meta quiere que Muse sea el intermediario

La apuesta de Meta va precisamente en la dirección contraria. La compañía quiere que Muse pueda encargarse de tareas que actualmente obligan al usuario a pasar por diferentes aplicaciones. El agente puede recordar preferencias, trabajar con servicios conectados y continuar una tarea hasta que necesite autorización para completarla. Meta también está preparando su llegada a las gafas con IA, donde podrá utilizar lo que el usuario está viendo para ayudarle a realizar determinadas acciones.

Eso convierte el conflicto con Amazon en algo más importante que una simple incompatibilidad entre dos servicios. La cuestión que está apareciendo es quién tendrá el control cuando una inteligencia artificial empiece a navegar por Internet en nuestro nombre. La tienda puede considerar que es un tercero no autorizado, mientras que el usuario puede entender que el agente está actuando simplemente con los permisos que él mismo le ha concedido.