Aguanta diez veces el calor de una reentrada espacial: Europa termina la primera pieza en serie del «cenicero» del reactor de fusión ITER, con 2.208 bloques de tungsteno
La pieza llega tras más de una década de desarrollo, con más de 60 proveedores implicados; Research Instruments fabricará 28 unidades y ALSYMEX, 13.
Europa tardó 16 años en fabricar su parte de la cámara de vacío del ITER y acaba de llegar la última pieza: 440 toneladas para el mayor reactor de fusión del mundo
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La empresa alemana Research Instruments ha terminado la primera pieza en serie del divertor de ITER. Este reactor de fusión experimental se levanta en Cadarache, en el sur de Francia. La pieza es un blanco vertical interior cubierto con 2.208 bloques de tungsteno, según la Organización ITER, que lo anunció el 19 de octubre.
Tendrá que soportar flujos de calor de hasta 20 megavatios por metro cuadrado. Es unas diez veces lo que recibe una nave espacial al volver a entrar en la atmósfera. Europa debe entregar 58 unidades como esta, y la primera llega tras más de una década de prototipos y ensayos.
El cenicero del reactor
El divertor ocupa el fondo de la cámara de vacío de ITER, cuyo último sector de 440 toneladas llegó este mes. Esa vasija con forma de rosquilla es donde se confinará el plasma. El divertor evacua el calor, la ceniza de helio y otras impurezas que deja la reacción.
Fusion for Energy (F4E) gestiona la aportación de la Unión Europea a ITER. Esta agencia describe el divertor como el «cenicero» de la máquina. Lo forman 54 casetes colocados en círculo, de unas 10 toneladas cada uno.
Cada casete lleva una estructura de acero inoxidable y tres componentes que miran al plasma. El blanco vertical interior corre a cargo de Europa. Japón fabrica el blanco exterior y Rusia, la cúpula.
Las 58 piezas europeas cubren un blanco interior para cada casete y cuatro de repuesto. Según la agencia, Europa aporta además el cuerpo de acero de los casetes.
2.208 bloques de tungsteno por pieza
El blindaje es de tungsteno, el metal con el punto de fusión más alto, unos 3.400 °C. En cada blanco interior, los 2.208 bloques se mecanizan con precisión. Luego se unen por soldadura fuerte a unos tubos refrigerados por agua que corren por debajo.
Después, el conjunto se suelda y se monta sobre una estructura curva de acero. Esa estructura la fabrica De Pretto Industrie, en Italia. Según la nota de F4E, la geometría de la pieza no admite ninguna desviación.
En funcionamiento normal, la superficie de tungsteno rondará los 1.000 °C. En situaciones anómalas podrá llegar a unos 2.000 °C, según los datos que ITER publicó en enero de 2023.

Miles de disparos en Chequia
Antes de pasar a la serie, los prototipos se probaron en HELCZA, una instalación de Chequia financiada por F4E. Allí unos cañones bombardearon las piezas con electrones calientes durante miles de disparos. Los técnicos vigilaban sobre todo las uniones entre los bloques y los tubos.
Pierre Gavila, jefe de proyecto de F4E, enumera lo que reúne este componente: «tolerancias estrechas, uniones complejas, materiales de alto rendimiento, estanqueidad al vacío». Sobre los ensayos, añade que «los resultados fueron muy positivos».
El siguiente paso, según Gavila, es acelerar la producción sin perder calidad. Para él, la clave estará en el factor humano. Más de 200 profesionales de F4E, ITER, Research Instruments y sus proveedores han trabajado juntos desde el principio.
Research Instruments fabricará 28 unidades
F4E encargó a Research Instruments 13 blancos en 2022 y le confió después otros 15. En paralelo, la francesa ALSYMEX trabaja en otros 13. Su contrato se firmó en el verano de 2024 y fija la entrega para 2028.
La primera unidad de serie movilizó una cadena internacional de más de 60 proveedores. Michael Pekeler, director gerente de Research Instruments, citó entre los principales a Rolf Kind, ALMT, Yamato Gokin, De Pretto Industrie y PSFU.
Para Pekeler, entregar la pieza a F4E es «un gran logro» para la empresa. Marc Lachaise, director de F4E, la presentó como «un símbolo de excelencia tecnológica y precisión». Ambos hablaron en la ceremonia celebrada en el taller de la compañía, en Alemania.

Diecisiete blancos sin contrato asignado
Las cuentas de F4E dejan un hueco: 28 blancos son de Research Instruments y 13 de ALSYMEX. Eso deja 17 unidades sin fabricante publicado. La agencia explicó en 2024 que volvería a abrir la convocatoria tras los primeros lotes.
Ni ITER ni F4E dan un ritmo de producción ni una fecha para completar las 58 piezas. La propia Organización ITER reconoce que el reto ahora es acelerar sin rebajar los controles.
El divertor completo tardará además varios años en recibir plasma. Según el calendario actual de ITER, la fase de investigación empezará en 2034. Las operaciones con deuterio y tritio, el combustible de la fusión, llegarán en 2039.
ITER tampoco convertirá en electricidad el calor que produzca, porque su papel es preparar las máquinas futuras. Ese terreno lo disputan proyectos como el de Commonwealth Fusion Systems, en el que ha invertido Hyundai. Otros tokamaks, como el MAST Upgrade británico, ensayan cómo bajar el calor sobre el divertor.
La nota se ha publicado en la web de Fusion for Energy el 7 de octubre de 2026 y en ITER Newsline el 19 de octubre.
Crédito de la imagen: Research Instruments (RI).
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