Piden 4 años de cárcel a un científico que se gastó en coches y bares 60.000 € de fondos contra el cáncer
Se gastó el dinero para investigar el cáncer en restaurantes, bares, alquileres de coches y compras
Era el responsable de un proyecto en el Hospital de la Paz de Madrid
La Audiencia Provincial de Madrid juzga este martes día 15 de julio a un científico de 52 años que se gastó en restaurantes y alquileres de coches cerca de 60.000 euros de fondos destinados por su empresa a la investigación contra el cáncer de próstata.
El acusado dirigía un proyecto de una empresa privada en el Hospital de la Paz de Madrid, para desarrollar el primer panel para cáncer de próstata trasversal. En concreto, el hombre era director en España de los proyectos de investigación de la compañía británica Arcis Biotechnology Holding con domicilio social en Warrington, Reino Unido.
La empresa le facilitó una tarjeta para cubrir los gastos de la investigación y tardó cinco años en descubrir que en realidad se había gastado miles de euros en caprichos.
«Se fundió» la tarjeta de empresa
El escrito de acusación de la Fiscalía de Madrid expone que el acusado, entre 2017 y 2018, realizaba sus labores investigación en el Hospital la Paz de Madrid y en su primer año, recibió de la compañía Arcis una tarjeta bancaria vinculada a la cuenta de la empresa y cuyo uso era exclusivamente para compra de material necesario para realizar la labor investigadora.
Sin embargo, el acusado no destinó la tarjeta de la empresa a fines laborales, sino a gastos «estrictamente personales» que se elevaron a un total de 58.885 euros.
Gastó el dinero contra el cáncer en bares
El científico en realidad se gastó el dinero de la empresa para investigar el cáncer en alquilar coches de lujo, pagos en bares o restaurantes o gastos de alimentación en supermercados.
También se gastó los fondos de investigación en compras en tiendas de ropa, cuidado de mascotas, pagos en centros comerciales y pagos relacionados con la salud.
Delito de apropiación indebida
Según el escrito de acusación, desde el 1 de febrero de 2017 y hasta agosto de 2020, el acusado, con conocimiento de que no podía usar dicha tarjeta para realizar compras particulares, se gastó las siguientes cantidades en caprichos personales.
En el año 2017 desaparecieron fondos contra el cáncer por importe de 8.561 euros. En el año 2018 se gastó otros 12.841 euros destinados a comprar maquinaria para investigación médica. En el año 2019 hizo gastos por importe de 16.310 euros y finalmente, se gastó otros 16.169 euros en el año 2020.
Por todos estos hechos, el representante del Ministerio Público le imputa un delito continuado de apropiación indebida y solicita que sea condenado a 4 años y seis meses de prisión y a multa de doce meses con una cuota al día de doce euros, con la responsabilidad personal subsidiaria de un día más de cárcel por cada dos cuotas que no pague.
Igualmente, la Fiscalía pide que el acusado indemnice en concepto de responsabilidad civil a la empresa Arcis Biotechnology en 58.885 euros con los intereses correspondientes.
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