Sucesos

Los compañeros de las mellizas de Oviedo sugieren que sufrían ‘bullying’

Las dos hermanas mellizas, de nacionalidad rusa, que han perdido la vida tras precipitarse por la ventana desde un sexto piso del edificio de su casa, han dejado una nota tras sufrir bullying con sus últimas palabras antes de morir este viernes en la calle Facetos número 47 de Oviedo, según han sugerido sus compañeros de colegio.

Un suceso trágico que tiene a los compañeros de las niñas y los vecinos conmocionados. Estos últimos también han declarado que las pequeñas sufrían bullying en el colegio, La Ería donde cursaban sexto de primaria las dos menores. Una versión confirmada por una de las vecinas, que ha asegurado que su nieto, que tiene la misma edad que las niñas, le habría explicado que «habían dejado una nota diciendo que les hacían bullying», como se ha indicado anteriormente.

El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, ha decretado dos días de luto por la muerte de las dos mellizas de 12 años tras precipitarse por una ventana de un patio interior. La Policía Judicial y Científica investiga las causas de lo que ha calificado como «un suceso trágico» tras descartar la participación de terceras personas. Por el momento, la madre y el padre han tenido que recibir asistencia psiquiátrica en su residencia, así como los compañeros del colegio.

En una entrevista en el programa Cuatro al día, Rosa, una de las vecinas del piso desde el que las niñas se arrojaron, ha comentado cómo vivió el suceso: «Oí voces y me asomé, vi los cuerpos cubiertos por la Policía. Había una hoja de la última ventana abierta y deduje que se había tirado una y después otra, porque había poco espacio. En el levantamiento del cadáver, vi que una estaba boca abajo y otra en cuclillas», ha explicado sobre el suceso que ha ocurrido en torno a las 9:30 de la mañana.

Los padres de las mellizas están «deshechos» han recibido atención psicológica, como se ha indicado anteriormente, según ha indicado el concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, el cual tenido la oportunidad de hablar con un vecino y amigo de la familia. Éste le ha asegurado que se trata de gente «muy normal», que están «muy integrados» y son «muy cariñosos».