El Arzobispo de Toledo reconoce haber activado el protocolo de prevención de situaciones de abuso
Ya está confirmada la fecha que Mario Picazo acaba de señalar en el calendario: "El nuevo golpe de calor llega justo después de las tormentas"
AEMET mira a julio y lo que ve en la primera quincena no invita precisamente al optimismo: llega el horno térmico a España
Cunde la preocupación en el sur de España tras el aviso de AEMET: calor intenso la próxima semana y sin alivio a la vista
El arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, ha reconocido hoy que, «en alguna ocasión», al frente de esta Diócesis, ha tenido que activar el protocolo de prevención de situaciones de abuso.
El arzobispo, que no ha querido dar más detalles sobre el asunto y se ha limitado a decir que a día de hoy, «el caso está resuelto», ha hecho estas declaraciones al hilo de la pregunta que se le ha formulado en una rueda de prensa sobre su supuesta ocultación del caso del sacerdote de Salamanca, Isidro López, condenado por pederastia.
Monseñor Rodríguez ha explicado que la denuncia contra ese sacerdote, al que ha admitido que conoce, fue tratada pero «no tiene nada que ver conmigo», ha subrayado, porque los hechos denunciados ocurrieron entre 1982 y 1992 y él fue obispo de Salamanca de 1995 a 2002.
Y ha apostillado que, además, cuando esta denuncia se sustanció, él ya estaba en Valladolid, ciudad en la que fue obispo de 2002 a 2009.
Dicho esto, ha asegurado que las informaciones que le vinculan con este caso «significan mala idea y algo que no está bien».
Y ha defendido que, ante este tipo de hechos, «por un lado está la justicia y, por otro, la Iglesia, que tiene que actuar», y que «todas las personas merecen un respeto», las víctimas de los abusos y también quienes son objeto de acusaciones, «que se tienen que demostrar», ha aseverado.