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¿Conoces el síndrome de las piernas inquietas?

Para algunos sonará un tanto desconocido el síndrome de las piernas inquietas. Se trata de un trastorno neurológico que se refleja con sensaciones bastante molestas en las piernas durante el repaso o cuando se permanece tumbado. En España se estima que pueda haber en torno a las 4 millones de personas afectadas, siendo más predominante esta enfermedad entre las mujeres y la gente de mayor edad. Si aún no conoces el síndrome de las piernas inquietas, nosotros te lo explicamos.

Causa de insomnio

Se puede decir que pese a ser una alteración muy desconocida afecta a un importante número de personas. De hecho está catalogada como una de las principales causas de insomnio ya que dificulta la conciliación y resulta prácticamente imposible dormir sin interrupciones. Las consecuencias sobre nuestra salud son importantes, ya que además de la fatiga y el cansancio, también provocan cuadros de depresión y ansiedad que acaban afectando a nuestra calidad de vida.

Al tratarse de una enfermedad desconocida para la mayoría de personas se encuadra dentro del listado de enfermedades raras. Aseguran que el 90% de las personas que sufren esta patología no lo saben y conviven con ella sin ser conscientes. Son muy pocos los casos que están diagnosticados.

Causas de las piernas inquietas

No se conoce el motivo concreto que provoca el síndrome de las piernas inquietas, pero según algunos expertos puede deberse a los bajos niveles de hierro, el incremento del ácido úrico o a una lesión de los nervios periféricos. También se le relaciona con otras enfermedades crónicas como pueden ser la esclerosis múltiple, insuficiencia renal o la diabetes, además de la genética.

La mayoría de los estudios que se han hecho en torno a las piernas inquietas relacionan esta dolencia a un descenso de los niveles de dopamina, que es un neurotransmisor del cerebro que se ocupa de la coordinación de los movimientos. Se pueden llegar a agravar los síntomas con el consumo de alcohol, tabaco y cafeína, pero también con determinados medicamentos.

Cómo se identifica

Los pacientes que han sufrido este síndrome describen la enfermedad con términos como picazón, pinchazos, adormecimiento, tirantez, hormigueo o calambres. Es tal la sensación que se produce que las personas que lo sufren tienen la necesidad de mover las piernas constantemente y cambiar de postura durante la noche, con el incordio que eso supone a la hora de descansar.

Los problemas suelen aparecer sobre todo cuando se está en reposo sentado o tumbado en la cama. La única manera de recuperar la normalidad es mediante el movimiento. Puede que las víctimas de esta patología tengan serias complicaciones para concentrarse y debido a la falta de sueño se muestran bastante irritables, lo que afecta tanto a sus relaciones sociales como a la actividad laboral. Al contrario de lo que muchos médicos suelen opinar, no se producen por el estrés o el insomnio, de ahí que muchas veces pasen desapercibidos.

En cuanto a la cura, no existe nada concreto para acabar con ello, pero con un tratamiento adecuado es posible mejorar la calidad de vida de los enfermos y aliviar los síntomas tan incómodos que padecen.