¿Qué ocurre cuando dejas de consumir alcohol y comida basura?
Cada vez resulta más complicado mantener una dieta equilibrada. Entre las palomitas del cine, las cenas fuera de casa, las cañas con los compañeros del trabajo o el sándwich de la máquina expendedora, parece que todo se vuelve en nuestra contra a la hora de perder los kilos de más o mejorar la salud, que en definitiva es lo que se pretende. En vista de todo esto la productora Holandesa LifeHunters decidió hacer un experimento durante un mes, que luego subió a YouTube, para demostrar una cosa bien sencilla. ¿Qué ocurre cuando dejas de consumir alcohol y comida basura?
Como ya estarás imaginando, lo primero que detectaron fue el mal humor en el joven que analizaron. Eso sí, al término del estudio pudo presumir de contar con más fuerzas y energías. Nada que ver con lo que se encontraron al principio del experimento.
El vídeo ya cuenta con cinco millones de visitas en YouTube y en él aparece un chico que abandona de manera temporal los tres pilares esenciales de la comida insana, como son el alcohol, el azúcar añadido que se encuentra en ciertos productos industriales y la comida basura (pizzas, hamburguesas y perritos, entre otros). El objetivo es que durante el mes que durase la experiencia se alimentase de una manera saludable. Era todo lo contrario a lo que se había hecho con anterioridad en algunos documentales como Super Size Me, en donde el objetivo básico era comer durante un tiempo determinado hamburguesas, patatas fritas, refrescos y todo lo que supiese un peligro para su organismo.
Sin embargo, en ‘Guy gives up added sugar and alcohol for 1 month’ es todo lo contrario a lo que se había visto con anterioridad. Consiste en mostrarle a la gente lo importante que resulta comer bien.
Las consecuencias de comer sano
Durante la primera semana de la investigación, el holandés Sacha Harland se alimentó sobre todo de frutas, verduras y otros productos frescos, nada que ver con la dieta que mantenía con anterioridad, en donde tenían cabida muchos alimentos procesados. Durante estos siete días se le detectaron importantes episodios de mal humor y a todas horas aseguraba tener hambre.
Una vez que transcurrieron los primeros 25 días con una dieta sana es cuando empieza a notar en su cuerpo los beneficios del ayuno de azúcar añadido y el alcohol. En un principio nota como cuenta con más energía para afrontar la jornada y además no le cuesta tanto levantarse por las mañanas, por lo que se supone que descansará mucho mejor por las noches.
Al cabo de un mes con esta alimentación el resultado final es concluyente. Fueron cuatro kilos menos, una pérdida del colesterol del 8% y la presión sanguínea se rebajo diez puntos. Después de todo esto queda por ver si Sacha Harland continúa con una alimentación sana o si vuelva a incluir en su dieta la comida rápida y el alcohol.
Está claro que al principio le costó mucho adaptarse a su nueva vida saludable, pero a medida que pasaron los días se encontró mucho mejor.
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