OkSalud
Medicamentos

Pasos para dejar los antidepresivos

Los avances científicos han dado lugar a la aparición de antidepresivos, una solución muy útil para todas aquellas personas que atraviesan momentos difíciles en la vida, y que encuentran en estos productos una opción eficiente para salir de ese pozo emocional, hasta que todo se recupere. Paradójicamente, a veces lo más difícil es dejar los antidepresivos. ¿Cómo lo hacemos?

El problema es que, como cualquier medicamento, los antidepresivos deben recetarse por parte de un profesional médico, y eso hace que también deberán reducirse cuando el médico lo decida. Una pésima idea es abandonar estos remedios sin la aprobación de quien entienda en la materia.

Cómo dejar los antidepresivos

La historia señala que el consumo de antidepresivos se corta, de media, a los seis meses de iniciado. Por supuesto, esto va cambiando según el paciente, y es importante insistir en el cumplimiento de los plazos establecidos, ya que las estadísticas indican que sólo 3 de cada 10 pacientes lo hacen.

Según datos del Consejo General de Farmacéuticos, únicamente el 28% de las personas que ingieren fármacos como antidepresivos los abandona en el momento oportuno o indicado.

Dicho todo lo anterior, la retirada de este tipo de fármacos debe estar pautada. Generalmente, el profesional recomienda que se divida la dosis a la mitad, durante un corto período, pasando a ingerirla días alternados, hasta que finalmente se abandone el consumo por completo.

Es durante este tiempo en que se analiza cuál es la reacción del paciente, revisando potenciales efectos negativos, como por ejemplo la ansiedad, inquietud, hasta irritabilidad, emociones muy comunes. Cuando se detecta esa falta de progreso, pueden reanudarse un esquema más completo de dosis.

De todos modos, si la retirada se hace de modo escalonado o gradual, el paciente no debería presentar esos síntomas de abstinencia tan molesto, más allá de que siempre hay excepciones. Eventualmente, pueden usarse fármacos de vida media más larga, que requieren de menos tomas.

Por los motivos antes mencionados, queda claro que la precaución y la prevención es clave de cara al final de un tratamiento con antidepresivos o ansiolíticos, pero además del cuándo, debemos ver el cómo de esta finalización de un proceso que ha acompañado a la persona durante meses, hasta años, y que de pronto se corta. Evitar el famoso efecto rebote será la recomendación del médico. Es quien debe pactar todo desde el inicio hasta el final.