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Jesús Merayo, oftalmólogo: «Ver el eclipse sin protección puede provocar daños irreversibles en la vista»

"Aunque durante un eclipse la Luna cubra parcial o totalmente el Sol y la sensación de luminosidad disminuya, la radiación ultravioleta e infrarroja sigue llegando al ojo"

El próximo 12 de agosto, España será testigo de uno de los fenómenos astronómicos más esperados de las últimas décadas: un eclipse total de Sol que podrá observarse desde gran parte del país. Sin embargo, contemplarlo sin la protección adecuada puede provocar lesiones oculares permanentes. El doctor Jesús Merayo, director del Instituto Universitario Fernández-Vega, explica a OKSALUD por qué la retina puede sufrir daños irreversibles, cuáles son los errores más frecuentes y cómo disfrutar del eclipse de forma completamente segura.

Pregunta.- Doctor, ¿por qué un eclipse solar puede ser tan peligroso para la vista si el Sol parece menos intenso?

R.- Aunque durante un eclipse la Luna cubra parcial o totalmente el Sol y la sensación de luminosidad disminuya, la radiación ultravioleta e infrarroja sigue llegando al ojo. Esa radiación puede provocar una lesión fotoquímica o térmica en la retina y ocasionar daños permanentes en la visión. El riesgo existe tanto si se mira directamente al Sol como si se utilizan métodos de protección inadecuados.

P.- ¿Qué ocurre exactamente en el ojo cuando una persona observa el eclipse sin la protección adecuada?

R.- El Sol emite radiación peligrosa incluso cuando está parcialmente cubierto. La radiación ultravioleta puede lesionar las células de la retina y la infrarroja dañar los tejidos oculares. Lo más preocupante es que la retina prácticamente carece de receptores del dolor, por lo que la persona puede estar sufriendo una lesión sin notar ninguna molestia en ese momento.

P.- ¿Cuáles son los síntomas de una lesión ocular provocada por un eclipse y cuándo pueden aparecer?

R.- Los síntomas no siempre aparecen de forma inmediata. Pueden manifestarse horas o incluso días después de la exposición. Los más frecuentes son visión borrosa, la aparición de una mancha oscura en el centro de la visión, distorsión de las líneas rectas, dificultad para leer o para enfocar los detalles. También pueden producirse lesiones en la superficie ocular con dolor intenso y lagrimeo. Ante cualquiera de estos síntomas es fundamental acudir cuanto antes al oftalmólogo.

P.- ¿Cómo debe observarse un eclipse para hacerlo con total seguridad?

R.- La única forma segura de observar directamente un eclipse es utilizando gafas homologadas que cumplan la norma ISO 12312-2:2015. Antes de utilizarlas conviene comprobar que los filtros no estén deteriorados y, si la persona lleva gafas graduadas, las gafas del eclipse deben colocarse encima. Es recomendable realizar observaciones breves, alternándolas con descansos, y los niños deben contemplar el fenómeno siempre bajo la supervisión de un adulto.

En el caso del eclipse total, las gafas solo pueden retirarse durante los pocos minutos de totalidad, cuando el Sol está completamente oculto. En cuanto reaparezca el primer borde luminoso, deben volver a colocarse inmediatamente.

P.- Muchas personas recurren a radiografías, cristales ahumados o gafas de sol muy oscuras. ¿Protegen realmente?

R.- No. Es uno de los errores más peligrosos. Las gafas de sol convencionales, por oscuras que sean, las radiografías, los cristales ahumados, los negativos fotográficos, los CDs o cualquier filtro casero no bloquean la radiación ultravioleta e infrarroja. Lo único que consiguen es reducir el deslumbramiento y crear una falsa sensación de seguridad mientras la retina continúa recibiendo una radiación capaz de producir lesiones irreversibles.

P.- ¿Y qué ocurre con telescopios, cámaras o prismáticos?

R.- Nunca deben utilizarse para observar el eclipse si no disponen de filtros solares específicos para ese instrumento. Además, las gafas homologadas para eclipses no sustituyen esos filtros. Mirar a través de un telescopio o unos prismáticos usando únicamente las gafas del eclipse puede concentrar la radiación y provocar un daño ocular grave en cuestión de segundos.

P.- ¿Cuál sería su principal recomendación para quienes quieran disfrutar del eclipse del próximo 12 de agosto?

R.- Que disfruten de un fenómeno extraordinario, pero sin asumir riesgos innecesarios. Utilizar exclusivamente gafas homologadas, seguir las recomendaciones de los expertos y evitar cualquier método improvisado es la mejor garantía para proteger la visión. En este caso, la prevención es fundamental porque, una vez que la retina resulta dañada, las lesiones pueden ser permanentes.