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Farmacéutica Roche

Hito contra el cáncer de pulmón en estadio inicial: aprobado el primer tratamiento de inmunoterapia

Roche Farma España ha impulsado más de 50 iniciativas de RSC y sostenibilidad durante el 2022

Roche ha invertido en España más de 150 millones de euros en investigación, desarrollo e innovación

Más del 50% de los pacientes en estadio inicial vuelve a tener una recaída (la enfermedad vuelve a aparecer) tras la cirugía

El objetivo del tratamiento adyuvante es reducir el riesgo de recaída y ofrecer la mejor oportunidad de curación

  • Diego Buenosvinos
  • Especialista en periodismo de Salud en OKDIARIO; responsable de Comunicación y Prensa en el Colegio de Enfermería de León. Antes, redactor jefe en la Crónica el Mundo de León y colaborador en Onda Cero. Distinguido con la medalla de oro de la Diputación de León por la información y dedicación a la provincia y autor de libros como 'El arte de cuidar'.

El cáncer de pulmón continúa siendo el talón de Aquiles de la ciencia y la medicina. Un órgano sobre el que los tratamientos oncológicos se han resistido hasta ahora para evitar la progresión de esta enfermedad. Sin embargo, en los últimos años, los avances son realmente prometedores, como ha demostrado la farmacéutica Roche, con el tratamiento que ha aprobado el Ministerio de Sanidad, Tecentriq (atezolizumab), como tratamiento adyuvante, tras la cirugía completa y la quimioterapia a base de platino, para adultos con cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) con alto riesgo de recaída. Esta formulación, lo que la convierte en la primera y única inmunoterapia disponible en el Sistema Nacional de Salud (SNS) para este cáncer en fases iniciales.

La doctora Beatriz Pérez Sanz, directora médico de Roche Farma España, ha destacado que con esta aprobación, «se lleva a cabo un avance importante, ya que atezolizumab es la primera inmunoterapia financiada contra el cáncer de pulmón en estadios tempranos», puesto que el CPNM supone el 85-90 por ciento de los casos que se diagnostican de este tumor y, aproximadamente, más de la mitad de estos pacientes en fase temprana sufre una recaída después de la cirugía.

«Nuestro amplio programa de desarrollo clínico con atezolizumab es una muestra más del compromiso de la compañía con una enfermedad que sigue siendo la primera causa de mortalidad por cáncer en todo el mundo», añade.

Dra. Beatriz Pérez: «Se lleva a cabo un avance importante, ya que atezolizumab es la primera inmunoterapia financiada contra el cáncer de pulmón en estadios tempranos».

El cáncer de pulmón es una de las principales causas de muerte en todo el mundo. Cada año mueren 1,8 millones de personas a causa de esta enfermedad, lo que se traduce en más de 4.900 muertes diarias en todo el mundo. El cáncer de pulmón puede dividirse a grandes rasgos en dos tipos principales: CPNM y CPM. El CPNM es el tipo más frecuente y representa alrededor del 85% de todos los casos. Aproximadamente, el 50% de los pacientes con CPNM son diagnosticados con la enfermedad en fase inicial (estadios I y II) o localmente avanzada (estadio III). En la actualidad, más de la mitad de las personas con cáncer de pulmón en fase inicial experimentan una recaída después de la cirugía. El tratamiento en fase inicial, antes de que se haya extendido, puede ayudar a prevenir la reaparición de la enfermedad y ofrecer a las personas la mejor oportunidad de curación.

En este sentido, el doctor Mariano Provencio, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid y presidente del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), ha celebrado que «la disponibilidad de atezolizumab para este subgrupo de pacientes tras más de una década sin novedades terapéuticas en estos estadios representa una gran noticia».

También ha añadido que «era lógico que la inmunoterapia, que ya había demostrado un beneficio en estadios avanzados, funcionara también en las primeras fases», recordando que «es muy positivo reducir las recaídas en estos pacientes».

Objetivo del tratamiento adyuvante

Los expertos apuntan a que un diagnóstico y abordaje más tempranos podría suponer un aumento de la supervivencia de hasta un 80%. Asimismo, sabemos que el tratamiento aplicado tras la cirugía reduce el riesgo de que la enfermedad vuelva a aparecer, por lo que incrementa las posibilidades de curación.

En este contexto, el doctor Provencio subraya que esta aprobación viene a cubrir una necesidad médica en los pacientes con cáncer de pulmón en fase precoz. «Llevábamos muchos años contando sólo con la quimioterapia como opción tras la cirugía, y se echaba en falta algún medicamento más que pudiera aumentar la supervivencia libre de enfermedad», ha precisado.

En esta misma línea se ha manifestado la presidenta de la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres (ICAPEM), la doctora Dolores Isla, que insiste en que esta autorización supone un cambio de estándar de tratamiento para los pacientes que son portadores de un determinado marcador predictivo de eficacia. «Son personas con una sobreexpresión de PD-L1 y esta es la primera inmunoterapia financiada para este grupo específico de pacientes, formando parte así del ámbito de la oncología de precisión o personalizada», añade.

Dr. Provencio: «Llevábamos muchos años contando sólo con la quimioterapia como opción tras la cirugía, y se echaba en falta algún medicamento más que pudiera aumentar la supervivencia libre de enfermedad».

Amplia participación española

La aprobación se ha basado en los resultados del estudio fase III IMpower010, en el que han participado 21 hospitales y más de un centenar de pacientes españoles. La implicación de España ha sido muy relevante, teniendo en cuenta además que la investigadora principal del ensayo es la doctora Enriqueta Felip, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), que ha sido la máxima reclutadora.

En este contexto, el doctor Provencio ha manifestado que «este hito refuerza la necesidad de contar con pruebas de biomarcadores en el momento del diagnóstico para todas las personas con cáncer de pulmón, con el objetivo de garantizar que reciben un tratamiento adecuado».

A su juicio, otro reto sería disponer de mejores herramientas para hacer el seguimiento del paciente, incorporando quizás la biopsia líquida. «También es clave mejorar su detección precoz, algo en lo que se está trabajando mucho, teniendo en cuenta que se trata de un tumor muy agresivo en estadios muy precoces», ha concluido.