Coronavirus: ¿cómo será la seguridad en el transporte?
Entre las medidas en los servicios públicos a causa del coronavirus, está la seguridad en el transporte. Aquí te contamos algo más.
En la medida que vaya aumentando el tránsito peatonal, aumentarán los riesgos de contagio de coronavirus. Los trenes o autobuses están diseñados para transportar la mayor cantidad de gente posible, y en esos sitios es muy complejo establecer el distanciamiento recomendado por el coronavirus. Será muy frecuente ver a las personas cubiertas con mascarilla o con guantes de látex en el transporte, pero ¿qué otras medidas de prevención se tomarán?
¿Cómo será el regreso a los servicios de transporte público?
En los Países Bajos, una de las principales asociaciones del sector ha calculado que se deberían invertir aproximadamente unos 1.200 millones de euros para adaptar el transporte público a los requerimientos de las organizaciones mundiales de la salud.
El reinicio de los servicios de transporte en el mundo entero es un problema de difícil solución. Está en plena discusión si lo que debe ponerse en práctica es la reducción de pasajeros o aumentar las frecuencias. Incluso se ha debatido si sería positivo incentivar el uso de bicicletas invirtiendo en carriles exclusivos transitorios.
En el Metro de Madrid, caben seis personas en un solo metro cuadrado. Así fue construido, pues su objetivo es el transporte masivo de la población y está pensado para llevar mucha gente.
El problema surge con la actual situación sanitaria que vive el país y con el paulatino retorno de la población a los servicios de transporte colectivo. Si debe mantenerse la distancia mínima de 1 metro, tendrán que aumentarse significativamente las frecuencias de todos los servicios y eso no siempre es posible. En Madrid, por ejemplo, la línea 1 y la línea 6 tal vez tengan cierto margen para agregar más servicios, pero en el resto, no se tiene esa posibilidad.
El transporte público se ha estigmatizado
El transporte público en general ha visto disminuido su tráfico debido a la pandemia de coronavirus y aún es muy difícil cuantificar y calificar el alcance de estos cambios. La población ha reducido sensiblemente el uso de los servicios de transporte debido a la disminución de requerimientos en el mercado laboral. Muchos dejaron de viajar por el paro o por los ERTE, y otros tantos por dedicarse al teletrabajo desde sus propios hogares.
El aislamiento y el distanciamiento social es lo indicado para prevenir el contagio con el COVID-19 y utilizar el transporte público ha generado en la población la sensación de estar más expuestos al contagio que en cualquier otra parte.
En China, un estudio afirma que ha aumentado la demanda de coches pequeños y económicos. Un alto porcentaje de trabajadores prefieren invertir en locomoción propia frente a los riesgos de contagio en trasportes colectivos, que no pueden cumplir con las mínimas previsiones sanitarias de distanciamiento.
El transporte del futuro cambiará ¿Cómo crees que serán esos cambios? Comparte este artículo en tus redes sociales y debate con tus amigos qué medidas de seguridad deberían ser obligatorias en el transporte.
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