Consejos para tratar los pies hacia adentro
Si has observado que tu hijo camina con los pies hacia adentro, es conveniente que tengas en cuenta estos sencillos consejos. Toma nota.
Hasta que el niño no cumple los 8 años, no habrá alcanzado el ángulo final entre los pies y las piernas, por lo tanto, hasta esa edad, no es necesario preocuparse por los pies hacia adentro. De todas formas, es conveniente que los padres estén atentos a la forma de caminar del pequeño durante su crecimiento. Si el problema persiste, se debe realizar un tratamiento que evite que este problema genere dificultades para caminar.
Causas de los pies hacia adentro
Una de las principales causas de caminar con los pies hacia adentro es la deformación de la tibia, la que gira hacia adentro. Cuando el pie se desvía, esto puede deberse a una aducción de la metatarsis, y probablemente se deba a la posición que ocupaba el bebé en el útero de su madre, tal vez por haberse desarrollado en un espacio reducido.
Otra de las causas es la torsión femoral, que ocurre cuando el hueso del fémur se tuerce hacia adentro, como sucede también con las rodillas y los pies. Cuando el niño está sentado, este problema es más evidente y se puede comprobar si tiene dificultades para sentarse “a lo indio”, una posición muy común en los niños.
Tratamientos médicos y consejos
Si esta anomalía no es corregida a tiempo, se puede mantener durante toda la vida, por eso es necesario seguir algunos consejos médicos. Es importante prestar atención al calzado que usan los niños, ya que quienes caminan con los pies hacia adentro gastan las suelas de un lado más que del otro. Probablemente, este sea un signo de pie valgus, en donde la planta del pie descansa en el borde interior.
Para tratar los pies hacia adentro es necesario consultar al podólogo cuando el niño tiene 5 años de edad, pues es el momento adecuado para intervenir y corregir el problema. El especialista ayudará a comprobar que todo es normal o que pueda existir alguna pequeña patología como pie plano o pie valgus.
La consulta al médico de cabecera es también es importante, ya que él puede, entre otras cosas, establecer las diferencias entre un problema óseo y un problema de sobrepeso, que también puede ocasionar que el niño tuerza la pisada.
Es conveniente que un niño con este problema use zapatos con plantillas que ayuden a modificar la posición del arco del pie. El zapato ortopédico mejora la posición y el apoyo, siempre y cuando esté hecho a la medida, pues el pie de cada paciente tiene sus propias características y particularidades.
¿Tu hijo camina con los pies hacia adentro? Déjanos tu comentario si te ha sido útil esta información.
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