¿Cómo es la terapia de la levodopa?
La terapia de la levodopa se relaciona con enfermedades como el Parkison, y el control del movimiento. Aquí te contamos un poco más.
La fórmula L-3.4 dihidroxifenilalanina representa a la levodopa, comúnmente reconocida como L-DOPA, la precursora metabólica de la dopamina; se trata de un medicamento que ha resultado ser el más eficaz en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. La terapia con levodopa compensa la deficiencia de dopamina natural del organismo. La L-DOPA se transforma en dopamina muy rápidamente en el tracto digestivo y a nivel hepático gracias a la enzima Dopa decarboxilasa (DDC).
La levodopa y sus efectos
La enfermedad de Parkinson consiste exactamente en la deficiencia de dopamina y la L-DOPA equilibra esa ausencia. En la actualidad, existen múltiples estudios que avalan la afirmación de que es la medicina ideal para combatir esta insuficiencia.
En la práctica, la levodopa es suministrada junto con algún tipo de inhibidor. Para que sea más eficaz, debe estar junto a una molécula diseñada para inhibir temporalmente la dacarboxilasis periférica, la enzima que desempeña un papel destacado en la transformación de la L-DOPA en dopamina. El objetivo de esta inhibición es prevenir la transformación de la L-DOPA en dopamina en todo el cuerpo y limitarlo, exclusivamente, a la zona del cerebro en donde se le está requiriendo específicamente.
La levodopa es ofrecida a pacientes mayores de 70 años, y su consumo recomendado es de cuatro tomas diarias, media hora antes de las comidas. Su prescripción y dosificación fraccionada está supeditada a la variación de los síntomas, es decir, la dosis se acondicionará en relación directa con los resultados.
La respuesta de L-DOPA es muy rápida y sus resultados sobre la bradiquinesia, condición caracterizada por la disminución del movimiento, son excelentes. No obstante, en más del 80% de los pacientes que sufren de la enfermedad de Parkinson, es recomendable su consumo durante algunos meses, para poder determinar con precisión el mejor tratamiento.
Efectos secundarios de la levadopa
Este medicamento genera algunos efectos secundarios. Los más comunes son la discinesia, presencia de movimientos anormales e involuntarios, y en algunos casos, temblores. Es posible que suceda algún trastorno digestivo que derive en náuseas o vómitos y ocasionalmente trastornos cardiovasculares, como hipotensión ortostática o simples trastornos del ritmo cardíaco. También es posible que haya casos de confusión y, en supuestos extremos, alucinaciones o manifestaciones en extremo depresivas.
Además, puede originarse lo que se conoce como períodos de “encendido” y “apagado”, es decir, al tiempo de tratamiento, en donde se ha constatado una franca mejoría se le denomina período “encendido” y al tiempo en que la rigidez corporal puede llegar a ser total, se le llama período “apagado”.
Si aún te quedan dudas sobre el uso de la levadopa, no te vayas sin dejar tu pregunta en los comentarios. Nos complacerá ayudarte.
Temas:
- Tratamientos
Lo último en OkSalud
-
Más allá de la crema solar: la importancia de revisar manchas y lunares
-
José Antonio Marina, filósofo español: «Lo que hace que una persona caiga en la adicción es que ha perdido su capacidad de enfrentarse con los problemas»
-
Caminar está bien, pero los fisioterapeutas son claros: el ejercicio que los mayores de 60 años pueden hacer en la playa para ganar flexibilidad
-
Laura Varela: «Lo que más pesa no es la enfermedad, sino el estigma que rodea al VIH»
-
Descartan que usar Ozempic influya en el riesgo de enfermedad ocular degenerativa
Últimas noticias
-
Un brote de sarna afecta a una veintena de militares desplegados en Ceuta tras la invasión
-
La AEMET avisa: a partir del miércoles se espera el diluvio del verano con 48 horas de tormentas y lluvias
-
Nvidia financiará con hasta 90.600 millones la construcción de un centro de datos para OpenAI
-
Los zoólogos celebran un hito histórico: primer avistamiento en 10 años del mítico ‘jaguar de las nubes’
-
La psicología confirma que las personas que nacieron en los años 1950 y 1960 no empezaron a trabajar pronto por motivación, sino porque no tenían otra opción