Cómo elegir unas plantillas para las zapatillas
Al igual que resulta importante practicar ejercicio físico con regularidad, también lo es utilizar los medios adecuados. Siempre pensando en la salud hay que decantarse por el equipamiento más adecuado en cada momento. Una de las partes del cuerpo que más debemos mimar son los pies, de ahí que muchas personas se vean obligadas a utilizar plantillas. Piensa que los pies acaban soportando todo el peso y amortiguación en la mayoría de los deportes. En este artículo te enseñamos cómo elegir unas plantillas para las zapatillas.
Si tienes intención de comprar unas plantillas para la práctica deportiva lo primero que debes hacer es ponerte en manos de un podólogo, que estará especializado en este tipo de complementos. Puedes encontrarte en las tiendas de deportes una gran variedad de plantillas estándar, pero no todas las personas son iguales ni tienen el mismo tipo de pisada, por lo que se hace imprescindible realizar unas que sean personalizadas y adaptadas a los pies de cada uno. Para ello se suele hacer un estudio biomecánico para conocer la alineación de las articulaciones y la forma que adquiere el pie al pisar.
Es preciso que tengas en cuenta el uso que le vas a dar. No es lo mismo que sean para fútbol, running, baloncesto o ciclismo, valorando además el tipo de superficie sobre la que te sueles ejercitar, ya sea asfalto, tierra o montaña. En función de estos dos factores las plantillas acabarán adaptándose a las condiciones exigidas.
A la hora de comprar unas plantillas hay que tener en cuenta además el tipo de pisada. Esto resulta especialmente importante en el caso de aquellas personas que practiquen running con regularidad. Puede que los problemas que ocasiona una mala pisada se solucionen con las plantillas. Deberías saber que existen tres tipos de pisadas: pronador, supinador y neutro. Gracias a la plantilla conseguirás que se compense la zona que quede desprotegida.
Cuando se sufre alguna lesión aguda o crónica, tanto en los pies como en cualquier otra parte del cuerpo, con las plantillas deportivas se pueden corregir o prevenir el empeoramiento de la molestia. Se trata de compensar los desequilibrios al tiempo que también se disminuye el riesgo de padecer una nueva lesión.
Cuando te pones en manos de un podólogo te garantizas que la plantilla tenga una gran calidad, pudiendo durarte hasta un año con todas las propiedades intactas. Esto no lo conseguirás cuando adquieras unas estándar. Ten especial cuidado con los materiales sintéticos que pueden provocarte más dolencias en el pie a consecuencia de una excesiva sudoración. La diferencia de precio entre unas plantillas personalizadas y otras que se pueden comprar en una tienda son importantes, pero merece la pena invertir en salud.
Pero además de las plantillas hay que concederle una gran importancia al calzado que se utilice, intentando que sea el más adecuado para cada deporte y se adapten a nuestra pisada. Resulta imprescindible concederle una gran importancia a los pies porque son los encargados de soportar todo el peso del cuerpo a lo largo del día.
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