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3 de marzo, Día Internacional de la Discalculia

El 40% de los niños españoles tienen riesgo de sufrir discalculia, la dislexia de los números

La identificación temprana de este trastorno es crucial para poner en marcha programas de intervención que disminuyan el riesgo de bajo rendimiento en matemáticas y minimicen las consecuencias del problema en la vida cotidiana

Nace la primera herramienta que permite detectar el riesgo de discalculia de los niños españoles

Las dificultades de aprendizaje más habituales en los niños

La discalculia es la gran desconocida de las denominadas Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA), pero es más común de lo esperado. De hecho, se calcula que hay unos 3 millones de personas con discalculia en nuestro país, y que afecta a 1 de cada 25 niños. Coincidiendo con el Día Internacional de la Discalculia, que se celebra el próximo 3 de marzo, una fecha que pretende sensibilizar sobre este trastorno del desarrollo del aprendizaje que dificulta el entendimiento de las matemáticas, Smartick, el método español de aprendizaje online de matemáticas y lectura líder a nivel mundial, presenta los datos obtenidos en su test para detectar si los niños están en riesgo de sufrir este trastorno.

La llamada «dislexia de los números» conlleva consecuencias a nivel académico y psicológico en los niños, pero el problema se extiende también a las acciones del día a día, como, por ejemplo, leer un reloj de agujas, memorizar teléfonos, controlar las dosis de las medicinas o calcular la vuelta de la compra.

Con el objetivo de dar visibilidad a este trastorno y ayudar a su detección temprana, Smartick, en colaboración con expertos de las universidades de Málaga y Valladolid, ha diseñado un test estandarizado online gratuito que permite identificar en tan solo 15 minutos a aquellos niños en riesgo de tener discalculia. Esta prueba, que aboga por la inclusividad de las personas con dificultades de aprendizaje, está disponible en español, inglés y portugués.

El test está dirigido a niños de entre 6 y 10 años, ya que, según los expertos, estas son las edades idóneas para identificar el problema y empezar a ofrecerles los recursos necesarios que les ayuden a adaptarse al proceso de aprendizaje sin llegar a frustrarse. Desde su lanzamiento en 2020, cerca de 6.300 niños han realizado el test y, de acuerdo con los datos recogidos, un 42% de ellos está en riesgo de padecer discalculia: el 24% debido al número de aciertos y el 18% restante por tiempo de respuesta. La mayoría de los evaluados hasta la fecha han sido estudiantes de 4º de EP (44%), seguidos de los de 5o (19%) y, finalmente, 3o y 2o de EP (más del 14% en cada curso).

Por género, los resultados del test reflejan que apenas hay diferencias significativas entre niños y niñas en el riesgo de tener discalculia, 42% y 39% respectivamente. Para determinar el riesgo de los menores a tener la llamada dislexia de los números, el test de Smartick propone distintas actividades divididas en tres áreas a analizar:

Comparación y reconocimiento de cantidad: tareas diseñadas para examinar la habilidad de reconocer y manipular cantidades numéricas sin contar. En específico, se evalúa el reconocimiento automático de pequeños conjuntos (subitización) y la capacidad de percibir grandes numerosidades (sistema numérico aproximado).

Números arábigos y numeración: ejercicios de reconocimiento numérico y comparación de números para evaluar el procesamiento del código simbólico verbal.

Aritmética: ejercicios de operaciones simples de suma, resta y multiplicación.

¿Cómo enseñar?

La identificación temprana de la discalculia es crucial, pues permite poner en marcha programas de intervención que resultan efectivos para minimizar las consecuencias del problema. Se recomienda una enseñanza de las matemáticas muy pautada, con secuencias de aprendizaje bien estructuradas y con uso de objetos manipulativos, que favorezcan la comprensión profunda de los conceptos matemáticos. Esto es esencial antes de progresar hacia conceptos más abstractos.

En este sentido, el método español de aprendizaje online de matemáticas y lectura es de gran ayuda en el refuerzo de los niños con discalculia, ya que su inteligencia artificial permite conocer el perfil y velocidad de aprendizaje de cada niño. De esta forma, se adapta el contenido en tiempo real a su comportamiento para que pueda desarrollar confianza en sí mismo y una actitud positiva hacia las matemáticas, libre de frustraciones.

«Desde Smartick, hemos querido aportar a la comunidad educativa y a los padres un instrumento con el que poder detectar de forma temprana este trastorno de aprendizaje matemático poco conocido. Es muy importante que estos niños avancen al ritmo que les marca su propia capacidad de aprendizaje, sin dejar lagunas en conceptos básicos que son fundamentales a la hora de construir conceptos más abstractos. Para ello, el plan de estudios que propone Smartick se adapta por completo a las capacidades individuales y permite al niño avanzar según su necesidad», afirman los fundadores del método español online, Javier Arroyo y Daniel González de Vega.