Salsa Mornay: receta clásica con toque cremoso y fácil de preparar
Descubre cómo preparar la auténtica salsa Mornay, cremosa y perfecta para gratinar tus platos favoritos.
Salsa bechamel
Salsas para carne fáciles
Salsa ideal para cada tipo de pasta
La salsa Mornay es una de esas preparaciones francesas que conquistan desde la primera cucharada. Es una versión más sabrosa y refinada de la tradicional salsa bechamel, perfecta para quienes buscan un punto extra de cremosidad y sabor. Su textura aterciopelada, combinada con el aroma del queso fundido, la convierte en el acompañamiento ideal para platos gratinados, pescados, verduras o incluso pastas. A pesar de su fama elegante, hacerla en casa es sorprendentemente sencillo. Con unos pocos ingredientes y un poco de paciencia, tendrás una salsa suave, brillante y deliciosa.
Ingredientes
- 500 ml de leche entera
- 40 g de mantequilla
- 40 g de harina de trigo
- 100 g de queso Gruyère rallado (puedes usar Emmental o Comté si prefieres)
- 1 yema de huevo (opcional, para darle más cremosidad)
- Nuez moscada al gusto
- Sal y pimienta blanca al gusto
Preparación paso a paso
- Haz la base bechamel:
Derrite la mantequilla en una cacerola a fuego medio, sin dejar que se queme. Añade la harina y mezcla con unas varillas durante un par de minutos, hasta que obtengas una pasta suave, ligeramente dorada. Ese es el roux, la base de muchas salsas clásicas. - Incorpora la leche poco a poco:
Añade la leche caliente en pequeñas cantidades, removiendo constantemente para evitar grumos. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 8 o 10 minutos, hasta que espese y tenga una textura cremosa y uniforme. - Condimenta:
Agrega sal, una pizca de pimienta blanca y un toque de nuez moscada. Son detalles sutiles, pero marcan una gran diferencia en el sabor final. - Añade el queso:
Reduce el fuego y ve incorporando el queso rallado poco a poco, mezclando hasta que se funda por completo. La salsa debe quedar lisa, brillante y con ese aroma irresistible del queso fundido. - (Opcional) Enriquécela con yema:
Si quieres una versión más suave y cremosa, mezcla aparte una yema con un poco de la salsa caliente, y luego incorpórala al resto fuera del fuego, removiendo bien para que no se cuaje. - Lista para servir:
Tu salsa Mornay está lista para realzar cualquier plato. Pruébala sobre coliflor gratinada, huevos al horno, salmón o incluso unos simples macarrones.
Consejos y variaciones
- Tipo de queso: El Gruyère es el más clásico, pero también puedes probar con parmesano, cheddar o una mezcla de quesos.
- Textura más ligera: Sustituye una parte de la leche por caldo de pollo o vegetal.
- Versión sin gluten: Reemplaza la harina por maicena; el resultado será igual de cremoso.
Información suplementaria
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Porciones: Rinde aproximadamente para 4 personas
- Tipo de cocina: Francesa
- Tipo de comida: Salsa básica / acompañamiento
- Información nutricional (por porción):
- Calorías: 180 kcal
- Grasas: 14 g
- Carbohidratos: 7 g
- Proteínas: 6 g
(Los valores son orientativos y dependen del tipo de queso o leche que utilices.)
Temas:
- Recetas de salsas
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