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Galletas crinkles, receta casera

Las galletas elaboradas en casa, siempre tienen un encanto superior a las que compramos. Es el caso de estas ricas galletas crinkles.

Galletas María caseras

Galletas danesas de mantequilla

Galletas de almendras y mantequilla

  • Francisco María
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Las galletas crinkles, conocidas también como alemanas, tienen una particularidad reflejada en su nombre (crinkles significa en inglés “arrugas”): quedan totalmente crujientes por fuera, con aspecto agrietado, pero por dentro están blanditas, con una textura que se derrite en la boca. En Alemania y otros países del centro y norte de Europa se elaboran y consumen en invierno, y se cubren de azúcar glas para imitar la nieve que cubre todo en esta época. A los más pequeños de la casa les va a encantar su sabor y su toque especial de chocolate. Además, pueden participar en su elaboración.

Son muy sencillas de hacer y quedan muy vistosas en la mesa por sus atractivas grietas o arrugas. Pero sí hay que tener en cuenta que para que queden perfectas hay que darles un tiempo (llevan un reposo que se debe cumplir) de varias horas, por lo que siempre es mejor prepararlas con antelación al día que se pretenda servirlas. También hay que poner atención al tiempo de horneado: no hay que hornearlas en exceso, pues entonces su textura blanda dejaría de serlo y ya no serían galletas crinkles.

Ingredientes:

Cómo preparar las deliciosas galletas crinkles:

  1. Trocear el chocolate negro y derretirlo al baño maría con la mantequilla.
  2. Dejar templar una vez derretido, removiendo bien para que el calor residual integre bien el chocolate y la mantequilla.
  3. Batir los huevos junto con la esencia de vainilla y el azúcar, hasta blanquear y la azúcar esté bien disuelta.
  4. Mezclar esta masa con el chocolate.
  5. En un bol aparte, poner la harina, la levadura química y la sal.
  6. Mezclar con la masa de chocolate y huevos y unir bien hasta integrar completamente los ingredientes, sin que haya grumos.
  7. Tapar el bol con papel film y refrigerar un mínimo de tres horas, pero mejor toda la noche, de un día para el otro.
  8. Al día siguiente, ir tomando porciones de la masa y hacer bolitas (puede ser con un molde pequeño de helados o una cuchara grande).
  9. En un plato poner el azúcar glas y rebozar cada bolita hasta que no se vea la masa de chocolate.
  10. Precalentar el horno a 180° C.
  11. Cubrir una bandeja con papel de horno, colocar las bolitas separadas y hornear por 12-13 minutos.
  12. Dejar enfriar sobre rejilla.

Prepara estas riquísimas galletas crinkles y acompaña de un buen café aromático o de un vaso de leche fría. Eso sí, consúmelas el mismo día que las hornees, o como mucho dos días después.