Sin Sánchez, Zapatero no se habría llevado una mordida de medio millón de euros
Si Julio Martínez, Julito, ha ratificado ante el juez Calama que Zapatero cobró una comisión del 1% por el rescate de la aerolínea Plus Ultra, resulta evidente que su declaración encaja perfectamente con las sospechas del magistrado de que el expresidente lideraba una organización criminal sustentada en una red de tráfico de influencias diseñada para la intermediación institucional y empresarial. Ahora bien, más allá de que lo confirmado por Julio Martínez haya roto en mil pedazos la estrategia de defensa de Zapatero, el hecho de que su testaferro haya desvelado que el ex jefe del Ejecutivo le comunicó que el rescate sería concedido diez días antes de que fuera aprobado por el Consejo de Ministros, coloca al Gobierno de Pedro Sánchez en el epicentro mismo de la trama. Porque resulta evidente que el concurso del Ejecutivo fue decisivo para que Zapatero pudiera cobrar la comisión.
Dicho de otro modo, el tráfico de influencias de Zapatero es de libro, pero ya que el rescate salió adelante en contra de todos los criterios objetivos, el ex presidente del Gobierno obtuvo 530.000 euros (el 1% de 53 millones de euros del rescate) gracias al Ejecutivo de Pedro Sánchez. Y aquí está la clave: en la red de tráfico de influencias que lideraba Zapatero, el Gobierno jugó un papel fundamental en beneficio económico del ex presidente.
Si Zapatero delinquió, alguien más tuvo que hacerlo y está, sí o sí, dentro del Gobierno. No parece razonable pensar que alguien distinto del presidente del Gobierno tomó la decisión de rescatar a Plus Ultra, por lo que es sencillo concluir que el delito de tráfico de influencias que el juez imputa a Zapatero se extiende también a quien dio el visto bueno al rescate. Dicho de otro modo: sin el actual presidente, el anterior presidente del Gobierno no se habría llevado una comisión de medio millón de euros.