Si la íntima de Begoña estaba en medio de la trama, ¿no se lo contó a Begoña?
Por aquellas cosas de la vida, ironías del destino, la segunda en el escalafón de la gerencia del PSOE, justo por debajo de Ana María Fuentes, imputada en la trama de las cloacas del partido, es Lourdes Solís Toledo, militante del PSOE de Torrelodones y desde 2018 coordinadora de Gerencia de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE y técnica de cumplimiento normativo. Lo de ironías del destino es porque Lourdes Solís, además de su condición de socialista con cargo en el partido, es la amiga del alma de la mismísima Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno. Son uña y carne y su amistad se remonta a hace mucho, mucho tiempo.
No tendría el asunto mayor interés si no fuera porque, por razones obvias, Lourdes Solís tuvo que conocer de primera mano la que se estaba tramando: ya saben, el partido del Gobierno financiando a Leire Díez y compañía para que fueran contra las instituciones del Estado para salvar al PSOE y a la familia del presidente de los escándalos de corrupción investigados por la justicia. Si la jefa directa de Lourdes, Ana María Fuentes, gerente del PSOE, está imputada por su colaboración con las cloacas, es natural pensar que su segunda, Lourdes Solís, estuviera al tanto de lo que se traían entre manos. Y, en consecuencia, siendo Lourdes la amiga del alma de Begoña Gómez, es natural pensar que le comentara algo así como: «Tú tranquila, Begoña, que lo tuyo te lo estamos arreglando». O podría ser que Lourdes no le dijera nada a Begoña, porque, siendo la mujer del presidente, pensara que ya lo sabía todo. Información privilegiada por su condición de esposa. En cualquier caso, imaginemos —que es mucho imaginar— que Lourdes no supiera lo que hacía su jefa, ni que lo supiera tampoco Pedro Sánchez, ni Begoña Gómez. Ni nadie. En ese caso, resulta completamente inimaginable. Salvo que pretendan —que lo pretenden— tomarnos por idiotas.