Opinión

La izquierda va por lana, sale trasquilada y las familias numerosas pagan los platos rotos

La izquierda y sus terminales mediáticas cargan contra el PP porque el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, se beneficia del bono eléctrico y de calefacción por ser familia numerosa. Y, de pronto,  enmudecen al comprobar que la líder de Más Madrid, Mónica García -que había llegado incluso a pedir la destitución de Ossorio- también se beneficia del bono para «consumidores vulnerables». Ésta es la historia. La izquierda va por lana, sale trasquilada y, al final, quienes pagan el pato son las familias numerosas: la ministra Teresa Ribera ha anunciado que limitará esta bonificación a las familias numerosas cuya renta no supere los 26.000 euros, un tope a las rentas muy restrictivo, por el cual sólo se mantendría esta bonificación para las familias en las que se perciba hasta 1.659 euros netos al mes. Es, sencillamente, alucinante. O sea, el Gobierno dejará sin bono social a las familias numerosas que cobren más de 1.659 euros netos al mes en 14 pagas.

Para entendernos: una pareja en la que ambos estén trabajando por el salario mínimo -que tras la última subida del Ejecutivo de coalición se situó en 1.080 euros- cobraría 2.160 euros mensuales, por lo que superaría el umbral establecido ahora por el Gobierno para acceder a esta prestación.

Más de 347.000 familias numerosas se beneficiaban de esta prestación hasta el pasado mes de septiembre, pero ahora tienen todas las papeletas para quedarse fuera. La cifra va a reducirse considerablemente, ya que, en caso de que ambos miembros estén trabajando, sus salarios no podrán superar los 800 euros mensuales. Éste es el Gobierno que presume de haber desplegado un gigantesco escudo social. Éste es el Gobierno que se jacta de ser el más solidario del planeta. Lo que plantea el Ejecutivo socialcomunista revela una insoportable miseria moral. Porque más allá de Enrique Ossorio y Mónica García -vaya papelón el de la médico y madre-, son miles las familias españolas que van a pagar los platos rotos del ataque fallido de la izquierda contra el Gobierno de Ayuso. Así se les gastan.