Inda gana el juicio a Pilar Alegría por KO en el primer asalto

Inda Pilar Alegría

Pretendía la ex ministra y portavoz del Gobierno Pilar Alegría que el director de OKDIARIO, Eduardo Inda, la indemnizara con 20.000 euros y rectificara unas declaraciones en las que, en relación con la fiesta con prostitutas en el Parador de Teruel, durante la pandemia, de José Luis Ábalos, la candidata del PSOE a las últimas elecciones en Aragón denunció la «intromisión ilegítima en su derecho al honor», defendiendo que la fiesta de Ábalos nunca había existido y, por tanto, no la conoció ni pudo encubrirla. Que la fiesta existió es una evidencia ratificada, además, por un informe de la UCO que avala lo afirmado punto por punto por este periódico y negado por la ex ministra.

La Guardia Civil retrató a Alegría como una soberana mentirosa, pero en el colmo de la hipocresía esta presentó una demanda contra el director de OKDIARIO, medio cuyas informaciones calificó de «fábulas», «chismes», «despropósito», «bulos» e «invento periodístico», entre otras lindezas. La ex ministra reclamaba, incluso, que Eduardo Inda se abstuviera de emitir lo que ella consideró como «mensajes denigratorios» contra ella y el pago de las costas del juicio. O sea,  que después de mentir de forma clamorosa (un hecho probado, según el informe de la UCO), Alegría tuvo el cuajo de atreverse a llevar al director de este medio a los tribunales.

Y el resultado no se ha hecho esperar: la juez de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Madrid Lucía Legido Gil destaca que «la trascendencia mediática de la noticia conocida es incuestionable desde cualquier prisma que se aborde», al dar a conocer el «quebranto de restricciones sanitarias en época de máxima alerta social, recurso a mujeres dedicadas a la prostitución por parte de un miembro de un Gobierno que se pretende comprometido con la causa feminista y la reiteración de comportamientos de tal índole (con evocación de eventos de similar catadura en otros escenarios geográficos)».

O sea, varapalo a la demandante en toda regla. Y, por si fuera poco, otro párrafo demoledor: «Fue la respuesta airada, esquiva y ciertamente ofensiva» de Alegría, «con calificación del medio informativo como pseudomedio, lo que desató una escalada de afrentas que culminó con la intervención» de Inda «en amparo de la periodista involucrada y de su medio periodístico». En suma, que Pilar Alegría fue a por lana y salió trasquilada.

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