El Gobierno vasco protege a ‘Txeroki’
Las excusas del Gobierno vasco para no hacer públicas las razones por las que fue excarcelado el etarra Mikel Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, condenado a 377 años por 20 tentativas de asesinato, son una infamia intolerable, una ignominia en toda regla. El que fuera jefe de la banda terrorista salió de prisión el pasado mes de febrero al aplicarle el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, pese a no constar arrepentimiento de sus crímenes.
Ahora, el Ejecutivo del PNV y PSOE se escuda en el derecho a la protección de datos del etarra para no enseñar el informe, una justificación indecente porque los datos privados del terrorista nos importan una higa y lo que se está demandando es conocer el informe —las razones— por las que ha sido puesto en libertad.
Y esas razones no invaden la privacidad de nadie, porque los motivos en los que se fundamenta la decisión del Ejecutivo vasco no pueden ser en ningún caso secretos. La Administración vasca asegura que «cualquiera que sea la modulación de los derechos fundamentales en el ámbito penitenciario, a los que se encuentran cumpliendo pena privativa de libertad, no puede llegar a la privación, en lo que hace al caso, del derecho a la protección de datos de carácter personal». Es decir, que aunque estén condenados a prisión, no pueden perder el derecho a que se protejan sus datos personales.
Hace falta ser miserable para urdir una respuesta tan hipócrita. El Gobierno vasco se parapeta tras el derecho a la protección de datos de Txeroki cuando nadie está solicitando datos privados del etarra, sino los datos y motivos en los que se fundamenta su puesta en libertad, que no es lo mismo. Parece evidente que tras la negativa del Gobierno vasco se esconde el miedo a que crezca el escándalo. Porque los motivos de su libertad fueron políticos y ahora quieren esconder el asunto por pura cobardía. Indecentes, mentirosos y cobardes.