Opinión
OPINIÓN

Una EPA no tan buena

El IITR suele ser un trimestre positivo para el mercado laboral, debido al inicio de las contrataciones de la campaña veraniega, con lo que suele mostrar buenos datos. Sin embargo, no es más que un espejismo estacional, impulsado por el inicio de la contratación para la temporada de verano. Además, la creación de empleo es casi 20.000 personas menor, en términos intertrimestrales, que en el IITR-2025.

Así, la ocupación sube, pero debido, en una gran medida, a la estacionalidad. De esa manera, en términos porcentuales el empleo apenas sube un 0,54%.

Los ocupados aumentan en 486.000 personas en el trimestre, pero si se desestacionaliza ese crecimiento sólo es de un 0,54%, catorce centésimas menos que el desestacionalizado del IITR-2025.

De hecho, el incremento del empleo en términos interanuales, con 510.200 nuevos ocupados, es el segundo peor de los últimos seis años. Pese a la estacionalidad, no se detiene la destrucción del empleo por cuenta propia, los autónomos, que disminuyen intertrimestralmente en 42.900 personas, en muchos casos fruto de la asfixia fiscal y regulatoria.

Por otra parte, aunque el paro baja en 213.300 personas en términos intertrimestrales, es el peor registro en un IITR de los últimos cinco años. Del mismo modo, es la segunda peor evolución interanual del paro en el IITR de los últimos cinco años.

Por tanto:

Siempre es una buena noticia que suba el empleo y baje el paro, pero no deja de ser un espejismo, cosa que se ve al desestacionalizar y al comparar con el comportamiento de años anteriores en el mismo período.

Son registros que desaceleran tanto en términos intertrimestrales como interanuales en materia de empleo y paro respecto a otros ejercicios.

El número de autónomos disminuye intertrimestralmente, lo que denota la asfixia fiscal y regulatoria que sufre este sector.

Urge realizar reformas que agilicen el mercado de trabajo y permitan una verdadera creación de empleo, más allá de los datos estacionales.