Opinión

Celtiberia show: el apellido Sánchez

  • Graciano Palomo
  • Periodista y escritor con más de 40 años de experiencia. Especializado en la Transición y el centro derecha español. Fui jefe de Información Política en la agencia EFE. Escribo sobre política nacional

La señora del presidente del Gobierno se niega, con un par, a entregar el pasaporte al juez Peinado como le ha exigido en numerosas ocasiones. El hermano del primer ministro, con otro par, niega a la Audiencia Provincial de Badajoz una dirección postal porque no le sale  de sus partes pudendas. ¿La Justicia es igual para todos?

La descarallante peripecia trincona de David Sánchez (Azagra) pasará a la historia de este viejo y cuarteado país muy por encima de la aventura de Rinconete y Cortadillo, y viene a demostrar que pueden pasar los siglos que se quieran pero en el ancestro nacional continúa impregnado de autoritarismo y aprovechamiento de los bienes del vecino. El viejo truco al que recurren Sánchez y sus conmilitones mediáticos, por precio naturalmente, es decir que todo es invención y fango no tiene un pase. La mujer, Begoña, y el hermano, David, son producto de algo tan antiguo en la historia española como creerse que con el poder en la mano se puede perpetrar lo que les venga en gana y utilizar los bienes públicos a su antojo.

Pedro Sánchez dejará más pronto que tarde de ser primer ministro; cuando eso ocurra podremos comprobar hasta qué punto llegó su desfachatez y su manirrotismo con las cosas y los bienes que no le pertenecen. No tengo ninguna duda de que la Justicia española les pondrá en su sitio y, de paso, les mandará al averno de la desconsideración popular, por muy fuerte que resulta el efecto militancia y el sectarismo de los que se cobijan bajo unas siglas políticas.

Robar es robar. Y la verdad es siempre la verdad. Y han robado mucho. Con alevosía y nocturnidad.

PD. La UCO, ¡bendita UCO!, ha encontrado whatsapps muy comprometedores contra la pija/presuntamente corrupta Isabel Pardo de Vera en mordidas por adjudicación de mascarillas. Si ello es grave, todavía lo es más el hecho de que la interfecta haya intentado burlar a los investigadores en trabajos de Policía Judicial. Pardo de Vera es hermana de otra Pardo que arremetía en televisión porque, según ella, en un bulo infinito, la mujer de Feijóo se aprovechaba económicamente de la posición política de su marido.

¡Vivir para comprobar tanta estupidez! A taparse, please.